“If anywhere we have appeared dogmatic, we hope this may serve to stimulate discussion, since, in the end, real development depends on an exchange of views”
Wilson y Jungner. Principles and practice of screening for disease (1968)
En el boletín de la OMS de Abril aparece un artículo de Anne Andermann y compañeras revisitando (como decía el otro) el informe clásico de Wilson y Jungner sobre screening arriba citado. Revisan los criterios originales del informe original (pdf 7,42 MB)
y también resumen los nuevos criterios que se han ido desarrollando a lo largo de estos 40 años y cómo van a repercutir estos criterios en la nueva era genómica.
Las autoras apuntan el desarrollo y próxima presentación de una guía adaptada a la toma de decisiones en este área: “la guía consistirá en tres niveles de análisis que contribuyen a integrar varios tipos de evidencia científica y contextual, haciendo explicito el proceso iterativo de la toma de decisiones, el balance entre diferentes perspectivas (p.e: perspectivas individuales frente a perspectivas poblacionales), comparando varias alternativas (pe. comparando estrategias de screening con los cuidados clínicos habituales) considerando si la implementación se realizará en un contexto que favorezca que el programa de screening desarrolle beneficios y enfatizando la necesidad de un gobierno y un marco regulador apropiado”. El nombre de este documento en ciernes donde participa OMS, APOGEE_Net, los Canadian Institutes of Health Research y la Quebec Agency for Health Technology Assesment es: “Guiding policy decisions for population-based genetic screening: an evidence-based and interdisciplinary approach”.
Por otra parte Juan Gervas nos remite una nueva e interesante reflexión sobre el contexto de salud y prevención en el que nos movemos y hacia el que nos movemos cada vez más (tanto movimiento, tanto movimiento). Tras las interesantisimas reflexiones del pasado seminario de marzo sobre “Innovación en prevención clínica”, profundiza en una editorial de la Gaceta Médica de Bilbao sobre la malicia sanitaria y la prevención cuaternaria.
Sobre la malicia: “por supuesto, muchos médicos y políticos que abusan de su posición con sus propuestas de dudosa utilidad no son maliciosos sensu stricto, sino ingenuos, ignorantes y/o imprudentes, llenos de buena intención. Ingenuidad, ignorancia e imprudencia suelen ir juntas con la buena intención, pero no hay nada más atrevido que la ignorancia, tanto para ignorantes negligentes como para ignorantes engañados”.
Sobre la prevención cuaternaria: “ Hablamos de prevención cuaternaria para designar el conjunto de actividades sanitarias que atenúan o evitan las consecuencias de las intervenciones innecesarias o excesivas del sistema sanitario. Hacer prevención cuaternaria es decir “no” a muchas propuestas francamente indecentes, y ofrecer alternativas prudentes y científicas (la ética de la negativa, y la ética de compartir la ignorancia). Hacer prevención cuaternaria es cambiar el miedo que explota la malicia sanitaria por el bienestar de saber que lo importante es la calidad de la vida.
La prevención cuaternaria no intenta eliminar sino sólo atemperar la medicalización de la vida diaria, pues una parte de la dicha medicalización es ajena al acto médico y tiene profundas razones sociales, culturales y psicológicas. Por ello, aunque suene a retruécano, la prevención cuaternaria sólo trata de evitar o paliar la parte médica de la medicalización de la vida diaria”.
Ahí es nada.

