Sobre el pájaro dodo o la supresión de la estructura de Salud Pública en la nueva estructura de la sanidad madrileña
En alguna ocasión, al presentar unas jornadas sobre educación para la salud en la escuela, reflexionábamos sobre el “peso” que tiene la salud comunitaria (en aspectos más relacionados con la promoción de la salud) frente al “peso” de la medicina asistencial en el complejo entramado actual.
No es nuestro afán entrar en un debate maniqueo que no viene a cuento: respetamos y queremos ambas. Ni tampoco hacer un análisis pormenorizado; más bien, lanzar imágenes o hacer otro bucle sobre un tema del que ya hemos hablado:
- La formación del cuerpo sanitario (especialmente facultativo) es de una hipertrofia en aspectos de salud biológica. Tenemos horas y horas de formación académica relacionada con aspectos clínicos, sin lugar a dudas interesantísimos, y de síndromes y patologías de alta trascendencia poblacional. Muchos de ellos requieren el olvido cuando uno se superespecializa años más tarde. Los aspectos relacionados con salud pública/comunitaria en sentido ancho de la palabra se reducen a minutos de esa generosa secuencia de horas y horas.
- Muchas de las horas invertidas en el estudio detallado de esas cuestiones nos ha hecho perder horas de lectura, cine, relaciones, leer el periódico, sueños, inquietudes que podrían haber poblado neuronas de sentido común o quizás de simple capacidad de sorpresa de ver el mundo y lo que pasa alrededor. Y al contrario se nos extingue, se nos atrofia, de la capacidad de ser críticos, de reflexionar o de hacernos buenas preguntas.
- Esto nos afecta a casi todos; incluso a muchos de los próceres que actualmente gestionan aspectos macros del sistema sanitario y a muchos próceres que dictan “innovadores” decretos de estructura.
- Dichos próceres cuando dictan estructuras o manejan organigramas no se les ha de presuponer una maldad al obviar ciertas disciplinas. El problema es que simplemente no han pensado en ellas. Han leído más sobre astrología en prensa que sobre intervenciones comunitarias. O más sobre la liga de campeones que sobre promoción de la salud. O más sobre el circuito de Malasia y la novia de Briatore que sobre la salud pública del siglo XXI.
- La salud pública surge de un tío haciendo horas por las calles recogiendo muestras y de otro observando lo que pasa a la gente según viviera en un sitio o en otro, y según se alimentara de una forma o de otra o lo que pasaba si la gente no comía nada. Algunas disciplinas novedosas en gestión y recursos surgen de empresas que pensaban cómo hacer aviones de forma más rápida y más barata. Eso genera antecedentes y modelos de pensamiento. “Estilos terapéuticos” en el sentido, también, ancho de la palabra.
- Muchos descendientes del colega que se pateaba las calles y del colega que sacaba rendimiento de su empresa de montaje siguen anquilosados en discursos estereotipados, rancios, mantecosos y burgueses (ambos) y en espacios estancos. Hablan en paralelo.
- A veces se confunde hacer política sanitaria con una cacharrería oriental donde hay un amasijo de todo y donde todo está profusamente mezclado y donde todo parece muy atractivo y además está asombrosamente barato pero que cuando lo tienes en casa y lo miras te produce, y no sabes bien porqué, una tristeza horrible y además sólo te dura dos días.
- Vivimos donde vivimos. Y muchos descendientes de aquellos siguen teniendo muy mala hostia leche.
Para firmar el comunicado de apoyo a la Salud Pública en Madrid
Más información en el blog de Salud Pública y algo más
Bueno, pues puestos a reinvindicar, yo reinvindico la desaparación de la Dirección Gral de Farmacia de la Comunidad de Madrid, igualmente importante que la de Salud Pública, aunque a muchos médicos les parezca que no. Pediría más sensibilidad con este asunto, pues la que ha saltado a la prensa y se reivindica en todos los foros/blogs es la de Salud Pública.
Y en concreto a Rafa: en tu Comunidad Autónoma también desapareció la estructura de farmacia, que no era ni Dirección Gral, sino un mísero Servicio. Y ya no queda ni eso. Y al equipo que elaboraba información independiente sobre medicamentos, se lo cargaron. Asturias no tiene política de promoción del URM, acaso eso no te importa???
Muco ver la paja en el ojo ajeno (plataforma No gracias, que por cierto va a celebrar una jornada sobre boletines farmacoterapéuticos el 23 de mayo) y no se ve la viga que tiene en el ojo la Consejería de salud y Servicios Sanitarios del Gobierno del Principado de Asturias (para la cual trabajas, por cierto)….
Muchas gracias por el comentario. Muy interesante.
Yo era parte del equipo que elaboraba los boletines farmacoterapéuticos del Principado (dos años de becaria, por cuatro duros, y sin vacaciones). Total, que me fui -o me obligaron a irme- a otra Comunidad Autónoma (Islas Baleares) que sí apuesta por el uso racional del medicamento.
Así que suscribo lo que dice Carlota. No nos pasemos de progres, todas las CCAA tienen problemas para gestionar su sanidad, y además es un tema que vende poco: la sanidad siempre da más disgustos que satisfacciones y consume una cantidad cada vez más ingente de recursos.
Así que, aunque la situación de la Comunidad de Madrid es de juzgado de guardia (y coincido en reinvindicar también la Desaparición de la D. Gral de Farmacia, además de la de Salud Pública), por desgracia está más extendida de lo que pensamos….
Saludos, Rafa.
Rectifico: dos años y medio de becaria.
Saludos Cecilia. Me he permitido remitiros un correo a las dos para comentaros! Un abrazo