salud comunitaria

"if the major determinants of health are social, so must be the remedies" Michael Marmot


9 comentarios

Albert Ramos

Albert Ramos

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles”
Bertolt Brecht

El 2008 fue un año grande y un año difícil. El año de mi primer PACAP. Del segundo, el primero había sido en el 98 o el 99. Un año grande en Las Palmas conociendo a toda la gente de la que tanto aprendí y aprendo y aprenderé. Albert estaba allí. Y allí nos tomamos algo una mañana cerca del oceáno. Unos días muy grandes.
No coincidimos mucho más en tiempo. Horas quizás. Pero Valen y yo siempre lo recordábamos con cariño. Aquel otro PACAP de Pamplona escanciando sidra asturiana y barajando la posibilidad del encuentro mundial de Atención Primaria en Gijón. Y desde entonces siempre que tramábamos algún plan delirante de madrugada nos decíamos que pensará Albert.Y eso que al final sólo nos habíamos visto ratos, apenas horas. Pero eso, qué pensará Albert. Albert seguro que se une.
Hay tipos y cosas que si se van te jode profundamente. Hay otros que si se van nos la suda. En esta categorización dicotómica y vulgar Albert era de los primeros, es de los primeros. En la categorización mejor construida de Bretch es de los últimos, de los imprescindibles.
Un abrazo fuerte donde cojones te hayas querido tener a bien esconder. Nos veremos de nuevo en el PACAP este año.

(La foto está sacada de un reportaje en Siete Días donde se contaba la experiencia del programa “Tiempo de Salud” en Radio La Mina)


Dejar un comentario

“Por eso el viento los reconoce…”

La Vieja Sirena. Jose Luis Sampedro

 

“Krito se acerca al aulista, que ha reconocido contento su voz, y le propone tocar para él. El ciego lo celebra porque cuando trabaja para los clientes suelen pedirle vulgares tonadas o canciones de moda, algunas de las cuales entona el lazarillo, aspirante a futuro cantautor. Krito, en cambio, pide improvisaciones preferidas por el ciego

Juntos suben a la azotea, adonde se hacen llevar cerveza y unos platitos de nucleus, esas tapas de taberna y de banquetes a base de piñones, sésamos, habas, ahumados, salazones y otras golosinas. Ya es tarde y ha disminuido el ruido callejero; prefieren quedarse solos al fresco, bajo la luna ya próxima al llano horizonte de poniente, entre el lago y el mar. El lazarillo se ha quedado abajo, ávido de curiosear la vida de los burdeles y aprender de paso las canciones nuevas entonadas por un cliente o alguna de las muchachas

El aulista emboca el doble tubo y se ata la cinta detrás de la nuca. Krito se reclina contra el murete que sirve de barandilla. En la noche empiezan a flotar notas que no son todavía música sino meros sonidos, tanteos buscando continuaciones o temas… El ligero rumor de la calle se convierte en el bordoneo de fondo de la vida, como un ruido de mar o de tiempo. Y de pronto una nota se mantiene, otra la sigue, ambas intensas, puras. Nace una melodía, se echa a volar, retorna como una cinta de colores, salta como el aletazo de un ave, trina como la amorosa llamada de un pájaro… ¡Ahora sí que sabe Krito lo que quiere! ¡Ahora sí que no se oculta nada a sí mismo, ni su inútil pasión, ni el errático rumbo de su vida, ni el origen de todo! Porque de pronto la melodía recuerda a otras, en el modo lidio, allá en Esmirna, en una noche de amistoso simposio, en casa del marido de Kalidea, el opulento mercader. Ella vivía las aventuras que le parecía y había dado esperanzas a Krito, y el joven retórico, poseído de sus éxitos en el foro, y sin haber aprendido nada de su desgraciada aventura ateniense, había puesto su fe en esa mujer, la había idealizado, la había creído desgraciada con aquel marido, había soñado liberarla, llevársela, triunfar en Esmirna, en Roma misma… mientras ella, con su coro de amantes, planeaba la burla escandalosa con que iban a hacer que toda la ciudad se riese de Krito… La melodía continúa, cambia, se transforma, Krito revive las consecuencias de aquello, la maldición interior pesando en su vida, la destrucción para siempre de su capacidad de amar, y recordándolo abre los ojos, se contempla con realismo implacable, se abraza a sí mismo donde está, se acepta reconciliado… Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme. Y desde lo alto, desde la noche transfigurada por la música, llega al fondo del pozo el bálsamo del arte, despierta la sensatez de la sabiduría, y Krito empieza al fin a estar en paz… Desde ese momento sólo es oído y sentimiento, olvido de los demás, envuelto en música, inundado de música, apacentado en música. Es pájaro, caballo, navegante, planeta. Es corazón latiendo.

Tarda en darse cuenta de que la música ha cesado de que abajo no hay apenas ruido. Oye crujir la vieja escalera de madera por las cautas pisadas de una muchacha y las más fuertes del tardío cliente que la sigue hasta la yacija. Oye una voz reclamando agua. La vida le envuelve de nuevo y ve al aulista, soltándose la cinta que mantenía los tubos contra su boca.
—Amigo, amigo —le dice suavemente—. ¿Qué haces con el viento en esos tubos? ¿Cómo lo alargas, lo trenzas, lo frenas, lo aceleras, lo haces saltar o doblegar?
El aulista sonríe y tantea hasta encontrar el jarro del que bebe un trago.
—Esta noche te confesaré mi secreto… No soy yo quien lo hace; es el mismo viento que está vivo y ama los tubos estrechos con las repentinas portezuelas que se abren y cierran. Sí, te diré mi secreto. Cuando nací, en Tracia, mi madrina fue una maga de hierbas, como llamamos allá a las mujeres con poderes ocultos, y no me regaló nada. Mis padres se enfadaron, pues habían esperado que me diese la vista sin la que nací, pero ella sabía que aún no era el momento. Fue más tarde, cuando ya me apuntaba la barba. Un día se me acercó en el monte y sopló tres veces en mis dedos. Por eso el viento los reconoce y ellos a él; por eso ellos le llaman y él les obedece.
—Comprendo —dice Krito, mientras piensa de qué triste o alegre historia personal será transmutación defensiva esa leyenda.
—No, no comprendes —continúa Yarko, cambiando su tono ligero en otro melancólico—, porque aún no he terminado. Después de soplar en mis dedos la maga tocó mi corazón con su mano izquierda y me dejó una cicatriz para siempre. Por eso el viento y mis dedos sólo saben tocar como has oído.
Y ahora Krito sí comprende que en la vida de Yarko hubo otra Kalidea. Se acerca al aulista y abraza a su hermano en lo irremediable”


3 comentarios

Notas para mis residentes

El mes ha pasado rapidísimo. Apenas tiempo tuvimos para la sidra y los oricios.
Liz aún tiene unos días de estancia por Asturias pero el resto ya estaréis más o menos de pleno en vuestras tareas. Se os recordará con cariño y ñoaranza. No añoranza. Ñoaranza. La vuestra y la de vuestros antecesores en la rotación y en otras rotaciones similares. Siempre pienso mucho en mis compañeras residentes (+Miguel contemporáneo) y en mis residentes pequeños y mayores. En ese aprendizaje formal e informal que nos ha configurado y nos sigue configurando.
El objetivo de estas líneas es sencillamente transmitiros mi, nuestro más querido agradecimiento. Gracias por haber subido al Norte quienes venís de fuera y gracias porque seguiréis trabajando en el Norte quienes rotáis por aquí.
Creo que los objetivos de la rotación podría enumerarlos de diferentes formas, y de hecho así lo he tratado de hacer estos días, pero básicamente se resumen en uno. Y es el mismo objetivo y las mismas palabras de cariño que tuvimos para con Blanca o Pablo o Ana o Andrés o Silvia o Patricia o Jose Manuel o Davinia o Valen o Javi o todos los que llenáis de etcéteras nuestras arterias.
El objetivo básico es que conozcáis a estos contemporáneos que trabajan en salud en Asturias. Habéis visitado despachos y calles y clubs y barrios y salas de espera.
Muchos, todos, todas a los que habéis conocido, son imprescindibles. Si hubiérais tenido más tiempo conoceríais a muchos más así: gente solida, trabajadora, vital, pegada a la gente y a los problemas de esta tierra. Después de tantos activos en salud conocidos el truco era este mis queridas compañeras. Todas esas personas con nombres y apellidos que trabajan en salud en Asturias son los principales activos, la materia que conforma proyectos inmensos, hermosos, intensos. Proyectos que si hubiéramos nacido en otra geografía seguro sabríamos vender mejor y tendríamos en más alta estima y no hundiríamos tan cainitas (ya sabéis Fresneda, la UTE de Villabona…).
El objetivo de la rotación es que supierais mucho de lo poblacional vs lo individual, de las desigualdades o de los determinantes o de los activos o de la salud pública y comunitaria. Pero sobre todo que al ver, tocar  y compartir con esas personas se os haya formado un remolino en las entrañas y hayáis pensado, emocionadas, qué grandes, qué grandes.  Ese remolino intangible, pero bello estoy seguro, que definirá un poco más, un poco, algo pequeño, modesta pero intensamente, vuestra trayectoria futuro como profesionales de salud.
Yo he crecido pegado a muchas de ellas y mi mayor orgullo profesional es tenerlas ahí cerca y ver como van modelando y construyendo. Esa gente que habéis tocado y sentido en Asturias son el mejor activo de esta tierra. No lo digo con falso orgullo. Esta tarde venimos de un acto que celebraba lo que ha sido el movimiento social en un barrio de Gijón. El orgullo era reconocer gente, esa pura y enorme gente, con nombres y apellidos que construyen nuestra ciudad, que la han construido en años muy difíciles y que nos apuran a que sigamos construyándola en estos años complicados.
Y el otro gran activo sois vosotras. Ha sido una suerte teneros en Asturias. Y será una suerte compartir futuro juntas. Y aprender de vosotras.
Un abrazo fuerte desde esta tierra que ya es vuestra.

 

Page_1


13 comentarios

Juan Luis Ruiz-Gimenez es un tipo elegante

En el aprendizaje personal y profesional, en la educación sentimental y en la educación laboral que hemos tenido desde pequeños aparecen alrededor un número de personas imprescindibles. Los tiempos y los espacios a veces modifican, alargan, acortan o hacen desaparecer y aparecer nuevas relaciones, pero de alguna forma, como en un juego de transparencias y superposiciones todas conforman un panóptico y todas ellas consolidarán instantes en esta estancia efímera y bella, eternamente provisional, que nos viene tocando vivir.
Una de las mayores satisfacciones que he tenido desde mi época de residente hasta ahora ha sido la oportunidad de trabajar de cerca con gente increíble. Mis compañeras de residencia, los compañeros míticos de urgencias e interna, en primaria o en proyecto o en salud pública. Compañeros en los diferentes puestos de trabajo.
Un hecho que me conforta es saber que he aprendido y aprendo mucho de “mis mayores” y que ya llevo bastante tiempo aprendiendo de “mis pequeños” (ya no tan pequeños). Y que el grado de sorpresa, de preguntarse cosas, de aprender-aprehender-enseñar sigue vivo. Con algo más de escepticismo, con más canas, pero vigente. Saber que, mirando hacia arriba o hacia abajo, todo está lleno de grandes maestras y maestros. Un ejercicio de gratitud que tendríamos que hacer a diario.
Cuando llegué al Programa de Actividades Comunitarias en Atención Primaria de la semFYC allá por el 2007 me pasó algo parecido al encontrarme con un montón de grandes profesionales que trabajaban en el ámbito de la salud comunitaria. El recuerdo de una tarde sentado tomando con una cerveza con Mario Soler se ha quedado grabado en mi educación sentimental/laboral. Mario, otro de los grandes, me contaba parte de la historia de la comunitaria en este país. Y yo recibía, entusiasmado, una especie de sobredosis de conocimiento y de orgullo de nombres, personas, trabajo. Gente pionera e histórica trabajando en este país. No sólo por una sanidad mejor. Trabajando por una sociedad mejor.
Juan Luis Ruiz-Gimenez es uno de ellos. Uno de esos pioneros. Un maestro en el sentido grande de la palabra, un artesano de lo cotidiano. Los hechos estrictamente académicos que sirven para considerar a Juan Luis como un gran profesional, de la atención primaria y de la salud comunitaria, son fáciles de averigurar buscando en la historia del PACAP nacional o de Madrid, en el movimiento asociativo madrileño o en la lucha desde la base, de la sanidad y de la sociedad. De todas formas son otros los hechos en los que me quiero centrar para explicar porqué tengo una foto de Juan Luis en mi mesilla.
Juan Luis tiene una generosidad enorme. La primera vez que lo escuché fue en Asturias. Debía ser allá por el 2002. Daba una conferencia en el congreso de residentes de MfyC. Al final de la conferencia Miguel Prieto me lo presentó y Juan Luis ya se había volcado en compartir información, materiales, documentos. Un dossier inmenso sobre el PACAP y sobre las experiencias de trabajo en Madrid. Compartía ficheros antes de la época del 2.0. Y sonreía vital. Decía que si ellos habían podido, o al menos lo habían intentado (seguís intentándolo amigu) en Asturias también se podría.
Cuando hace un par de años le hablé a Javier Padilla sobre Juan Luis no lo conocía. Pero sí conocía a su hija. Y me habló con profunda emoción del trabajo que desarrollaba Itizar Ruiz-Giménez. Probablemente mucho de los lectores de esta entrada tampoco conocerán a Juan Luis, pero sí estoy seguro que quizás conozcan a algún residente que ha rotado con él. Esto es patonogmónico en un buen maestro. Al final olvidarás el nombre del maestro pero recordarás su obra, en este caso la docencia, su trabajo o el trabajo de sus hijos o residentes. Supongo que la gente hable maravillas de tu hija debe ser muy gratificante. O que lo hagan de tus residentes. Juan Luis es zapatista antes de que llegaran los zapatistas. Si algún día se quita la máscara de subcomandante Marcos podría ser su cara, pero también podrían ser Marta, Enrique, Dani o Luis.
En este sentido Juan Luis tiene una habilidad excepcional para salirse de plano, para no llamar la atención, para pasar desapercibido. Impulsar, animar, comentar o sugerir, modificar o alentar pero siempre con una discreción exquisita. No le vamos a ver contando sus curriculums, traduciendo su hagiografía o enumerando sus trabajos de forma obscena e impúdica.
Apenas utiliza el yo.
Es un tipo digno. Tengo la certeza que para ser coherente consigo mismo pagó de su bolsillo desplazamientos y alojamientos, pero, al contrario de lo que hubiéramos hecho otros, no se puso un neón con una flecha en la cabeza señalándose o un link en la espalda para que se viera que el sí, amigos, yo sí cumplo códigos de conducta y vosotros no (y ahora suenan aplausos enlatados). Y realmente lo hizo no por un tema de dignidad sino por un sencillo tema de elegancia.
Porque Juan Luis es un tipo elegante.
Hay una anécdota que ocurrió en el encuentro del PACAP de Vitoria en abril del 2011. Algo muy simple, realmente anecdótico, pero desde que ocurrió aquella noche no he dejado de pensar en escribir este post.
Hacía mucho frío y nos habían llevado a dar una visita por el casco viejo de la ciudad, visitando las obras en la catedral. Juan Luis estaba en plena fase de un proceso que le tenía algo jodido y de un tratamiento que lo tenía algo achuchado. Paseamos por las calles. Un frío de cojones. Juan Luis no se quejaba. Había tenido dudas de poder acudir al encuentro, pero al final había hecho un esfuerzo. Estábamos allí mirando mientras nos explicaban a la Virgen Blanca. Yo pegaba saltitos idiotas con los pies como churros. Si yo hubiera tenido un par de mocos me hubiera saltado la visita fijo y si los mocos fueran cuatro quizás ni hubiera ido al encuentro. Y Juan Luis, mientras, elegante, con su visera y su bufanda, jodido por dentro, sin protestar, como si nada, como mucho bromeando sobre los catarritos que podríamos pillar.
Nos fuimos a picar algo. Un grupo de compañeros del encuentro ya había empezado con las tapas y nosotros nos sumamos. No quedaban demasiadas tapas porque ya casi estaban cerrando el bar. Cenamos y hablamos y hablamos. Fue un año muy rico para el PACAP. De la ración que compartía con Juan Luis, lo tenía a mi izquierda, quedaba sólo un trocito. Juan me acerca el plato y me ofrece el último pedazo. A la vez toma su pedazo de pan, pequeñito, el último también. Lo parte y me da la mitad. Y lo hace con un gesto distraído, banal, sin importancia, mientras sigue hablando, moviendo la mano, invitándome, como diciendo: “Venga amigo, come, que tienes frío, que tienes que alimentarte”. Con la naturalidad y la elegancia de quien está acostumbrado a ceder lo último, a compartir su pan. Con un gesto tan natural como si se tratase de tomar aire, parpadear o abrir las pupilas para ver el mundo mejor.
Si algún día puedo volver a ser mayor ruego a los dioses me dejen tener una mínima parte de la elegancia que tiene Juan Luis.  Contemporáneo.

 


1 comentario

Agustín García Calvo. Y Félix Miguel García que de calvo no tiene mucho, pero de Calvo bastante.

Félix Miguel García es una de las personas que más sabe de casi todo en esta parte del mundo.
No sólo es que haya escrito un artículo , que en palabras de muchos, de haber sido escrito en inglés y no en la lengua de Sancho Panza, sería, sin lugar a dudas, un texto de referencia mundial sobre la mitología de los factores de riesgo. No sólo que sea capaz de escribir sobre Popper y sobre Popper, el contraste de hipótesis y el método crítico. No sólo que sepa escribir así de bien sobre la vida y Camus . No sólo que me haya acogido alguna vez en su casa de Madrid y nos hayamos comido cerveza y bebido bocadillos de madrugada y me haya dado de desayunar en esa cocina homérica (asuntos que para un espíritu convulso y de bajo perfil intelectual como el mío, es algo mucho más interesante que ponerme a leer a Popper o al francés). Y aún más no sólo que haya dicho esto tan bonito:

“No es imposible todo para todos ahora. Quererlo es precisamente la condición necesaria. Si no se aspira a este mínimo (el igual acceso a los bienes de la tierra) no hay manera de que se logre. Y así nos va. Lo único imposible (o el lugar del choque entre realidad y deseo) es ser deseado por quien tú deseas (Cernuda) o parar el tiempo (Adolescente fui en días idénticos a nubes-Cernuda también)”.

Y no sólo y más que tenga ese virtud callada para pasar ausente y desapercibido cuando tendría y tiene tanto que decirnos y enseñarnos y aprendernos o aprehendernos que son verbos que en Asturias confundo. Esa virtud profunda de no soltar charlatanerías ni curriculums ni hacerse peanas en blogs o en facebook o en twitter.
Y en fin, no sólo que me haya abierto un poco la puerta para presentarme a Agustín García Calvo y que haya grabado estos videos, bajando Félix, cámara en mano, factores de riesgo procelosos cardiovasculares en el costado, cámara en mano a Sol a aprehender, enseñar, aprender la luz que rodaba en la cabellera de este hombre, luz que seguro todavía se quedaba aunque la noche llegara y así contaba y hablaba, de la cámara de Félix, para que viéramos y veamos de lo que era y es el 15M y las plazas y las calles y más.
Quiero decir con todo esto: faltarán Agustines pero quedan Felix, fénix de los ingenios, para llenarnos así de bien ausencias.


2 comentarios

El rey mago que nunca llegó y el desalojo [SOS Parke Alkosa]

(de un post de Contemporáneos allá por el 2008)

La historia del cuarto rey mago se la oímos contar a Martín y a Nacho en una de esas grandes noches de Fútbol de Poetas.

Otras noches se había contado la historia del rey de Dinamarca paseando a caballo con aquella gran estrella de David. Paseando con ella justo el día después que los nazis proclamaran la necesidad de pinchar una marca en la solapa de todos los judios daneses. Paseando siendo rey, mostrando a pecho abierto la estrella y desconcertando con ella a propios y asesinos.

Otra noche se contó la historia de Filotectes con su herida pútrida abandonado en la isla y sus amigos llorando como críos, diez años después, cuando les recibió diciendo “sabía que vendríais hermanos, sabía que vendríais a buscar a vuestro amigo”, pero aquellos griegos hijosdeputa lloraban porque lo único que les había hecho volver a la isla era la necesidad de ganar el partido a los troyanos, llorando como guajes porque aquel, abandonado y medio muerto, ajeno de intereses y ardides, aún les llamaba amigos.

Y otras noches cuentan la historia de Li Po, camino del exilio, parándose en todas las tabernas y en las casas de sus amigos para despedirse lloroso y envuelto en cánticos regionales de todos ellos y como al llegar con resaca a los límites de la frontera le llega el perdón del emperador y Li Po, feliz, hace el camino de vuelta parándose en los mismos bares y posadas resoplando y disfrutando con sus contemporáneos. Anticipando, Li Po, Li Bai, Li Bo (“porque Chema de Paradiso si sabe que el nombre tiene tres acepciones, señorita”) la felicidad con la que moriría años más tardes al ahogarse tratando de abrazar la luna reflejada en el agua.

La historia del cuarto rey mago es la historia de Artabán, el rey versilibrista (Martín dixit) que llegó tarde a la cita con los otros tres y con el pesebre. Mientros los tres de sobra conocidos llegaban como relojes de evasión fiscal suiza a Belén a rendir pleitesía y pasar a los anales de la posteridad y del libre mercado, el cuarto y desconocido Artabán se demoraba por el mundo liberando esclavos, tratando de desfacer entuertos y dejando sus regalos allá donde fuesen necesitados. Los años de cautiverio y desventura hacen que Artabán llegue tarde a la cita con el niño judío. Se encontrará con él treinta y tres años más tarde. Aquel crío ya no era un crío ni siquiera sería ya judío, podría haber sido palestino por aventuras geopolíticas. Era un hombre pobre y revolucionario que leía las escrituras a su manera y como dios le había dado a entender y que seguro, de haber coincidido en tiempo, leería entusiasmado a Darwish.  Artabán no se encuentra a un Rey sino a un preso político, juzgado y condenado a muerte por los antepasados de los actuales arzobispos romanos. Un reo subiendo con un madero camino del Gólgota que le reconoce y le agradece sus regalos: todos esos treinta y tres años de trabajo hasta llegar allí.

La historia de Artabán puede leerse en eso que todo lo sabe que se llama Wikipedia. Sin lugar a dudas mejor que la wikipedia es oirsela contar a los arriba citados. En alguna noche gijonesa, claro. Las historias así contadas, pese a ser sólo historias y tener los finales más tristes del mundo, no sabemos porqué, siempre acaban bien.

 

Para escuchar otras historias cotidianas y similares entrar aquí para ver qué ocurre ahora mismo en Parke Alkosa


1 comentario

Cotidiana (XI)

De la serie Cotidiana: Leído en Contemporáneos

 

 

Yo era tu cuchara y tu taza
tu eras el pan

Amaba el ruido de la cisterna
el silencio del patio
la ventana abierta y agosto
las piscinas
y los chopos
tu eras el pan

El fregadero
los interruptores
el pestillo
la puerta, las bisagras cárdenas
el cenicero
y la foto de la bisabuela
las fichas de dominó
y el tapete verde gastado
la copa con monedas
tu eras el pan

El suelo, la campana del pilar,
las estanterías con libros de caja rioja,
el periódico, el matamoscas
las fotos de tus nietos
las fotos de tus hijos
las fotos de tu mujer
tu eras el pan

Los rugidos haciendo de tigre
al levantarte de la siesta,
el pelo encrespado,
la radio piquiñina,
el orinal, la colonia y las gafas
el encendedor
los puros de la boda
el olor a estanco y a verano
la colcha, la ventana,
las casas levantandose,
jorge vigón,
el descansillo y los barrotes de la escalera,
el tragaluz redondo como
el ombligo de un dios asiático,
el pijama abotonado hacia el cuello
tu eras el pan

Yo era la corbata, el jersey de pico,
la trenza, el abrigo, tu boina,
los zapatos y el calzador,
la luz de tu mesilla
los despertadores
el cine
republica argentina,
carretera villamediana,
las peñas,
el espolón o el puente de hierro
el camino
de todos los caminos
esta humilde sensación de
quedar aquí mirándote
y haciéndote
rizos con el pelo abrillantado
y dejarte mirar
y sentir
y olerte la espalda
cuando me subías
a caballo
y yo no quería que
la escalera
o la vida
o lo que fuese
terminaran nunca

Tu eras mi pan

 

 


Dejar un comentario

Vamos a tener que saltar

En els teus ulls il·luminats
ja s’intueix la immensitat
de tot un món al teu abast.
La nit caurà, la nit caurà,
la nit caurà i desplegaràs
un somni dolç i atrotinat
dels saltadors que salten salts.

Manel- El gran salt
Letras en catalán y castellano en Zona Restringida


Dejar un comentario

Concha Colomer: Mi querida Supershinshet

Enlazo un texto precioso de Carlos Alvarez Dardet en homenaje a Concha Colomer y que ha titulado Supershinshet

Se ha creado un blog donde las personas que quieran pueden colaborar enviando sus textos hablando, contando, compartiendo lo que deseen sobre Concha. Se puede escribir a esta dirección bixodeluz.concha2011(arroba)blogger.com para enviar las aportaciones.

Mi querida Supershinshet
(Este es un personaje de comic que creé con Miguel Robles para enviarle a concha chorraditas cuando estaba en Paris, en el centro internacional de la infancia, embarazada de marina. Supershinshet cuando comía quesos Filadelfia adquiría poderes tipo superwoman y volaba por los cielos)

Te escribo esta carta de agradecimiento desde Sevilla, donde aprendiste a bailar sevillanas. Por cierto la ultima vez que te vi bailar con Antony Morgan fue una lección de estilo y saber hacer, ya bailabas como las señoras mayores de Triana, que acumulan en sus años siglos trans generacionales de transmisión de la cultura flamenca. Gracias por haber compartido 30 años de tu vida conmigo, y una niña maravillosa Marina, ya una mujer, artista y buena.

Nuestra pareja fue un poco, bueno bastante, atípica, como la de tu admirada Simone y mi poco admirado Sartre, aunque menos tensa y complicada. Casi siempre vivimos en sitios separados y dimos prioridad a nuestras vidas profesionales frente al mantenimiento de una familia nuclear clásica, en un solo sitio. Recuerdo una de las primeras veces que subí a un avión con Marina que la azafata le preguntó para darle carrete, “niña tu ¿de donde eres?”, marina pensó un segundo y contesto de carretilla: “de Valencia, Sevilla, Alicante, y Denia” haciendo un recorrido por los sitios donde pasábamos tiempo.
La parte buena de esto es que hemos tenido carreras profesionales y trayectorias vitales muy enriquecedoras, siempre apoyados el uno en el otro, la parte no tan buena es que a veces han soplado entre nosotros vientos disgregadores de diversos rumbos que nos llevaban por caminos diferentes, a veces de manera muy recia. Gracias por haberlos aguantado y seguir conmigo hasta el final.

Sabes que te admiré mucho profesionalmente, porque fuiste muy valiosa, cosa que ya han comentado otras personas y que no me extenderé. Hoy, solo decirte que en cada reunión profesional que tenga en lo que me quede de vida antes de decir nada, me preguntaré a mi mismo que dirías tú. Has sido mucho mas capaz que yo de gestionar grupos y liderar procesos complejos, tu época de directora del IVESP fue memorable, como lo ha sido también la del Ministerio, las mujeres -y también los niños y los padres de España te deben mucho-, tu tranquilidad y tu verdadera visión del largo plazo han sido una lección para quienes te hemos conocido profesionalmente. Yo ya estoy en una fase mas tranquila de mi vida profesional, pero me agrada decirte y agradecerte, que el artículo de toda mi vida investigadora que ha recibido más citas fue el de la tesis de Tula, continuación intelectual de tu propia tesis y en el que tú tuviste un gran protagonismo.

Poca gente tiene un cúmulo de episodios graves de salud como los que nosotros hemos tenido, contando con tu ultimo diagnostico de leucemia. Han sido cosas graves y liantes, sobre todo el ictus mio, necesitados de rehabilitación y apoyo, gracias por haber estado ahí, sobre todo nuestro año en Madrid, viaje a Venecia incluido, ese año me acompañara siempre como uno de los recuerdos mas lindos de mi vida.

Los que nos quedamos acá una vez que tu te has ido, llevamos una carga notable de pérdidas, no sólo tu, sino enrique y tu padre, en los últimos tiempos. Para vivir con estas perdidas tan notables y tan agolpadas en el tiempo, le preguntaremos a nuestros recuerdos ¿que harías tu en esta situación? Y seguiremos viviendo con fuerza.

Gracias por último, por haber ejercido de supervisora general de mis actividades, sobre todo desde el ictus, ya se que he protestado muchas veces por ello, pero ha sido muy importante para mi. La vida, gran psicóloga, me pone ahora por delante un nuevo y difícil ejercicio de rehabilitación, hacer yo de auto supervisor, y/o pedir ayuda a otras personas, espero no cagarla mucho.

Un beso,
Carlos


1 comentario

Lo que dijo el comandante de la revolución que soñamos (al escuchar hablar a los más sabios hombres del enemigo)

Si todos los luchadores de clase midieran su fuerza
un extraño rocío bajaría sobre los pueblos
Abdelkebir Khatibi


“Quiero su cabeza”,
dijo el revolucionario que soñamos
al escuchar hablar a los más sabios hombres del enemigo,
“traedme su cabeza cuanto antes.
Conquistémosla con las marcas de la conciencia
que nos turba:
ese territorio fértil arderá en espuma y nos sabrá ayudar.
Quiero su cabeza
pensando para nosotros,
quiero su cabeza
inteligente en este lado de la guerra.
Sé que nos va a entender.
Traedme su cabeza cuanto antes”

Y mandó a primera línea de batalla
a sus mejores maestros.

Laura Casielles. Los idiomas comunes
Editorial Hiperión


Dejar un comentario

Contemporáneos: Roy Axerio

Nomadi. Io Vagabundo

“Aquel verano Roy ya era un adulto. Un detective salvaje como su padre. Conducían a la inglesa por las autopistas italianas en el trayecto de Omegna a Bologna. Fumamos muchísimo aquellos días y el cenicero del coche rebosaba mientras escuchábamos Nomadi una y otra vez en una cinta agotada. Antonio me traducía las letras. Hablábamos sin parar. Yo volvía del exilio y acaba de corregir “Gorrión de Vos”. Roy no tenía nada que ver con aquel primo pequeño y de flequillo rubio que había veraneado hace unos años en Asturias. En el aeropuerto le regalé una chaqueta azul, de punto, larga, rota que había paseado por Florencia y que me había servido de almohada cuando dormía en la estación de tren con Sonia y aquella japonesa misteriosa.
En Bologna soñé con hombres que saltaban desde los puentes y con mujeres transparentes que me pasaban los labios por el alma. El sueño me reveló que el alma era tan exigente y real como apoyar los codos en la mesa o como levantarse de puntillas.
Roy descansa ahora en un cementerio en Rima. Su padre viajó de Asturias a Italia con una cruz de madera que se había realizado siguiendo la tradición ebanista de mi familia. Ebanistas de las montañas asturianas del Sueve. Hoy, esta noche, bebiendo y fumando, nos reimos del viaje de Antonio en su coche, con su perra Briciola en el asiento de atrás, las melenas al viento, trasnochado, fumando STOP y con Nomadi y con la cruz transilvánica, y con el coche inmovilizado por la policia francesa pensando que era un templario del siglo XXI que quería llegar a las cruzadas a través de las autopistas de peaje europeas manipulando alguna sustancia ilegal.
Un año después de la muerte de Roy, Carlo, el hermano pequeño, encontró tirada una revista, la abrió al azar y encontró unos anuncios donde se ofrecían perros. Uno de ellos miraba profundamente a los lectores, miraba profundamente desde todos los ángulos de lectura posibles. No miraba tan dulce ni era tan hermoso como el husky de la imagen superior, pero el nombre del perro era Roy. El nombre del perro era Roy.
Mi primo amaba profundamente muchas cosas, amaba profundamente Gijón y Cimadevilla, y fumar ducados y conducir a la inglesa por autopistas italianas y la chaqueta azul que le regalé y escuchar historias y mirar las cosas despacio y mirar de frente y con nobleza. Durmió en la buhardilla de la calle Cuenca. Eramos contemporaneos. Amaba a los animales. Carlo se hizo un tatuaje después de la muerte de Roy con una de sus frases favoritas, una que dice algo así como que todo lo que estás buscando lo puedes encontrar al quebrar una rama o al levantar una piedra. No necesitas nada más.
Antonio fue a a la perrera a la mañana siguiente. El perro era mordedor y conflictivo y desistieron en llevarlo porque podría llevarse mal con Briciola, perra vieja ya, trece años, con artrosis y cataratas. Una madurita atroz.
Aurora y Antonio se disgustaron porque de alguna forma se habían hecho a la idea de que Roy podría volver a casa. Esa noche ojearon de nuevo la revista. Volvieron a ver la foto del husky dulce de ojos tristes. El nombre del husky era Yor. El nombre del perro era Yor. Roy al revés.
Antes de que abriera la perrera Antonio se acercó a ver a los animales. Encontró al husky en una de las jaulas. El husky le miró y se puso a llorar. Antonio también. Esto no me lo ha dicho, pero estoy seguro que él también lloró. Se reconocieron. Desde entonces Yor duerme en casa con ellos y cuida de Briciola”.

Artemio Rulán. Moleskine
06 de agosto 2008


Dejar un comentario

Todos los fuegos

Por Laura Casielles

“Hace algo más de un año, tratamos de hacer arder Oviedo con el II Encuentro de Poesía Joven La Ciudad en Llamas. Alba González Sanz, Héctor Gómez Navarro y la que os cuenta nos liamos la manta a la cabeza para sacar adelante un par de días en los que compartimos palabras y vivencias que aun nos acompañan con los poetas -permitidme nombrarlos a todos- Berta Piñán, Rafa Cofiño, Carmen Camacho, Daniel Rabanaque, Sara Herrera Peralta, Álex Chico, Rubén d’Areñes, Pablo Texón, David Eloy Rodríguez, José María Gómez Valero y Miguel Ángel García Argüez (además de Alfredo González y Daniel Mata en la música de las noches e Isa García Argüez, Celia Romero y Enrique Mengual en la parte músico-técnica del espectáculo “Todo se entiende solo a medias”).
Aun nos seguimos quitando el sombrero cuando pensamos en lo que nos regalaron todos y cada uno de ellos.
Para que el fuego no se apagara, hemos querido editar un libro que recopila el catálogo y las actas del festival. No ha sido del todo fácil, como testimonia la tardanza, pero al fin lo tenemos entre las manos.
Se llama “Todos los fuegos” y luce como veis arriba. En él podréis encontrar algunos textos de los autores que participaron en los recitales, las comunicaciones académicas con las que otros trataron de alumbrar un poco el camino, y, en resumen, buena parte de lo que guardamos como recuerdo de aquella aventura.
Es un libro que queremos regalaros, una edición no venal que constituye nuestra manera de daros las gracias a quienes nos habéis acompañado.
Así que, si os apetece, podéis ir pedir un ejemplar a la librería Ojanguren o la del Local Cambalache en Oviedo, a Paradiso o en La Buena Letra en Gijón, y muy pronto también a El Traidor en Madrid y a La Fuga en Sevilla. (Si estáis en otra ciudad pero queréis uno, sólo tenéis que dejarnos un mensaje y entre todos se nos ocurrirá cómo hacerlo).
Por otro lado, en los próximos días subiremos online el PDF completo del catálogo, para quien prefiera leerlo directamente online.
En cualquiera de los casos, ¡esperamos que lo disfrutéis!
Y que la ciudad vuelva, con él, a arder un poco”.


Dejar un comentario

Para qué sirve este blog

Converger, difundir, facilitar el acceso a información, recopilar, generar redes…. Thiago Dias Sarti desde Espirito Santo, Brasil, nos escribió un mail solicitándonos más información sobre diagnóstico comunitario. Le enviamos información de algunas de las cositas que han ido saliendo en el blog y nos envió este texto para contarnos la situación de la Atención Primaria y la Salud Comunitaria en su zona. Un lujo poder establecer (hiper) vínculos entre un lado y otro

No Brasil, o principal modelo de Atenção Primária à Saúde (APS) é a Estratégia Saúde da Família (ESF), criada em 1994 pelo Ministério da Saúde, sendo desde então o modelo oficial do estado brasileiro para organização de seu sistema público de saúde.
Como características essenciais deste modelo de organização da APS, temos, para além das características enunciadas por Starfield, a adstrição de clientela (cada equipe de saúde torna-se responsável por uma população geograficamente circunscrita de no máximo 1000 famílias); territorialização; diagnóstico da situação de saúde da população; planejamento das ações baseado na realidade local; e o trabalho em equipe multidisciplinar, incluindo o agente comunitário de saúde (profissional de ensino médio residente no território adstrito a sua equipe).
É neste contexto que exerço minhas atividades, como Médico de Família e Comunidade e professor do curso de medicina da Universidade Federal do Espírito Santo – Brasil. Atualmente, temos trabalhado com três temáticas: saúde mental; doenças cardiovasculares e seus fatores de risco; e sexualidade na adolescência. Priorizamos estes problemas a partir de um diagnóstico composto por: diagnóstico comunitário situacional feito pelas equipes de saúde de uma região administrativa do município de Vitória; avaliação dos serviços feita no âmbito dos conselhos gestores locais (conselhos formados por gestores, profissionais e população em cada serviço de saúde); e avaliações e diagnósticos realizados em instâncias gestoras do município envolvendo gestores, estudantes e profissionais dos serviços e da universidade.
Estamos em uma fase inicial de diagnóstico específico nas três temáticas citadas. Temos feito estimativas rápidas, diagnósticos de demanda e levantamento de informações através de inquéritos domiciliares e revisão de prontuários. Com relação aos adolescentes, já estamos em uma fase de intervenção junto às escolas, realizando atividades de grupo priorizando questões vinculadas à sexualidade e violência, contando com a intensa participação de estudantes de medicina, enfermagem, odontologia e farmácia. Temos aproximadamente um ano de trabalho nesta perspectiva.
Boa parte desta iniciativa tem como meta uma melhor organização dos serviços de APS da região, bem como uma maior aproximação entre comunidade e serviço. Isto parte da percepção de que, apesar do forte discurso presente no modelo ESF de adaptar as ações do serviço à realidade social e epidemiológica da população local e promover a cidadania, a promoção da saúde, a autonomia para o auto-cuidado e a participação popular / controle social, ainda estamos longe de alcançarmos tais objetivos.
Infelizmente, ainda carecemos de conhecimento suficiente para subsidiar o trabalho dos profissionais na comunidade. Nossas ações são excessivamente centradas na biomedicina. Diagnósticos clínicos e intervenções propedêuticas e medicamentosas predominam no arsenal dos profissionais de saúde frente aos problemas da comunidade. E quando são realizadas atividades coletivas envolvendo a comunidade, geralmente carecem de planejamento e são norteadas por um higienismo desmedido, normatizando a vida e medicalizando a atenção. Os motivos alegados são sobrecarga de trabalho, consumindo todo o tempo que poderia ser dedicado a ações comunitárias de promoção e prevenção em saúde. Contudo, há também uma desvalorização destas ações, bem como um desconhecimento da saúde comunitária.
Por esses motivos, tentamos nos apropriar dos conhecimentos da saúde comunitária. E este blog tem sido de grande ajuda neste intento, por tecer discussões seminais e disponibilizar bibliografia e contribuições que podem ser de grande serventia para aqueles que querem fazer algo diferente em seus serviços e comunidades.
Em nosso país, a partir da década de 70 do século passado, intelectuais da saúde pública passaram a discutir os entraves de nosso sistema de saúde (orientado para o mercado, hospitalocêntrico, caro e pouco efetivo), buscando modificá-lo com base em princípios democratizantes e alinhados com o bem-estar social. Este movimento, denominado saúde coletiva, desvelou os aspectos ideológicos presentes em diversos ideários oriundos dos países desenvolvidos, como a medicina familiar, a medicina comunitária e a medicina preventiva, tecendo profundas críticas aos mesmos. Desde então, sérias desconfianças são lançadas a qualquer iniciativa de reorganização do modelo de assistência à saúde com base na comunidade e no trabalho coletivo. Modificar este panorama talvez seja uma de nossas principais tarefas.


2 comentarios

Angel y Angel: cabo de año

A Miguel , uno de los responsables – tras varias noches de barra, trapecio y funambulismo-
de eso que llamamos Contemporáneos.

Horas después de la muerte de Angel González en Madrid, fallecía Angel Prieto en Oviedo. Su hijo Miguel me contaba que, curiosamente, las últimas horas de éste fueron recordando las últimas horas de aquel; quizás tratando de desdeñar o confirmar premoniciones sobre el viaje del primero, y lo hacía allí sentado en su silla, con disnea y musculatura accesoria, con ese lago diáfano en los pulmones y con esos pensamientos que pueden sobrevenir cuando alguien piensa cómo será enfrentarse a lo desconocido o a lo tan conocido pero que la pérdida de imaginación nos hace con el tiempo olvidar.

Aún siendo ambos casi coetáneos desconozco si se conocían en persona, si habrían coincidido en determinados lugares de su ciudad común, paseado juntos algún trecho, o si detenidos juntos ,ante alguna obra o fuente grandilocuente, se habrían dicho, sin casi mirarse el uno al otro ,“hay que ver, hay que ver”. Seguramente González no pensaría durante sus últimas horas en Prieto. O sí (quizás sí, quizás de alguna forma sí). Los centímetros cuadrados que hoy o mañana la prensa dedique a Prieto no serán los mismos que se dedicaron hoy y se dedicarán estos días a González. Y los corrillos y los círculos, y los intelectuales y los expedientes académicos que abrazaron a la familia y cercanos de González no tienen nada que ver con los que abrazaremos estos días a los de Prieto. Ni tampoco éste dejará a sus hijos palabras tan bien escritas y publicadas, ni un sitio en las estanterías, ni en reales aposentos, ni quizás ese vértigo de inmortalidad al que se llega por la palabra. O sí (quizás sí, estoy seguro que sí).

Y no importa. Porque ambos eran poetas. Los Angel González hacen esa poesía que al final conforma los pasillos por los que caminamos, las letras que impulsan los hombros a levantarse, a los cuerpos a tomar cierto rumbo, a dormir en ciertas salas, a tomar con decisión el autobús o derrotar una cita; los Angel González escriben las palabras que dibujan las avenidas que hasta que no son nombradas no existían, la posible tristeza del otoño y de vivir a veinte kilómetros del mar, el deseo del invierno, o la certeza del deseo luminoso; los Angel González montan con esa tinta herida de hormigas los frágiles andamios por donde transitan tan poéticamente todos los Angel Prieto del mundo, hacen la caligrafía de los cimientos de los edificios que izarán todos esos otros Ángeles Prieto que trabajan catorce horas o duermen cuatro, los que levantan las montañas y someten miserias y arropan a niños miopes en las camas y mecen la tierra y ofrecen la comida y doman el mar y construyen casas e hijos con una saliva ancestral y dulce y pagan hipotecas y desvelos y ven cambiar el mundo y aman y a veces llegan cansados a casa y se apoyan en la almohada con un sueño primigenio de dioses pero tejen redes porosas para sus hijos y para los hijos de sus hijos; todos esos Angel Prieto que horadan el monte y bajan a las minas y respiran la densidad de la vida en sus membranas y pastorean las lluvias y hacen que el verde sea verde o el mar sea mar y que a esto le llamemos pan, a esto otro vino; ángeles que esparcen nuestra dignidad solemnes y sin prosa cuando vuelven a la tierra y se constituyen certeza, memoria y ceniza y sangre.

Por eso era inevitable que antes de marcharse y empezar ahora de nuevo en un sitio distinto, era inevitable que Angel González se acordara de Angel Prieto y que Angel Prieto se acordara de Angel González. Desconocemos respuestas intermedias. Pero sea como sea, hoy alguien ha ganado dos ángeles más.
(Ayer Miguel nos confirmaba que su hijo que viene en camino se llamará como su abuelo. ¿Ves? Nosotros también salimos ganando un Ángel)

Gijón. 13 de enero 2009


12 comentarios

“hablando despacito de los trajines de la vida mientras quitamos las pegatas de unas mahous en el Cantábrico”

de valentin sanchez
para rafa
fecha 29 de octubre de 2010 14:51 (hace cuatro horas)
asunto tressemanas
enviado por gmail.com
firmado por gmail.com

“Amigo

Hace meses que no hablamos despacito de los trajines de la vida mientras quitamos las pegatas de unas mahous en el Cantábrico. No pude despedirme en condiciones, ni que me dieras tu bendición y ya hace tres semanas que aterrizamos en esta ciudad de humo donde vive María G. de cuarenta y cinco años, en farmacia están preocupados porque hace un mes que tenía que haber pasado a por el tratamiento. Le echaron del trabajo, su jefa descubrió unos botes de antirretrovirales en su bolso, ¡ no quiero que nadie así cuide a mis hijos! Ocho años de empleada de hogar. Sin ganas de levantarse de la cama en un mes.

Hoy también llegaron a la clínica don R. y doña P. arrugaditos, entre los dos no suman cientosesenta libras de peso, vienen de su pueblo, demasiado pobres para costearse la camioneta para todas sus citas, demasiado lejos para ir y venir en el mismo día, se suelen quedar en el albergue que han montado “las monjas” cerca de la clínica para los pacientes que vienen de lejos. Prefieren así y que nadie lo sepa en su pueblo. Saben sonreír como nadie, saben abrazarse y caminar pasito a pasito uno muy cerca del otro para sostenerse. Don R. se muere por la música, se ganó la vida repartiéndola de comundad en comunidad las noches de fiesta y baile, cuando en Guatemala lo que sonaba era el ruido seco de las metralletas, treintaiseis años de guerra civil.

Doña P. nunca le pregunto, prefiere asi.

Hace tres días vino V. , vino solo, su madre trabaja, su padre murió hace cuatro años, histoplasma mata en Guatemala más que la tuberculosis, me cuenta su pediatra que es un patojo ejemplar, gracias a los talleres de psicología y trabajo social sabe mucho de su enfermedad, cumple al tratamiento al día desde hace años, sabe el nombre de todos sus fármacos y no falta a ninguna cita. Pero llegan tiempos difíciles, V. vive en zona 11, drogas, maras, balaceras en la noche, el mes que viene cumple trece años, el mostacho y las espinillas asoman.

Hoy vino L. vino con su abuela, cada día dan gracias por levantarse y sobrevivir en zona XX, la semana pasada 4 muertes por arma de fuego, no conoció a su papá, su mama no está desde hace 2 años, carga viral: 102.345 copias, cd4: 323. Está agotando su tercer esquema terapéutico. Nos quedan pocas opciones de tratamiento para hacer su carga viral indetectable, en Guate solo disponemos de un puñado de antirretrovirales y con ellos hay que hacer maravillas.

S., dos años, bajo peso para la talla, desnutrición leve, zona XX, le cuida su hermana de quince años, su mama trabaja en la calle, buena adherencia, su hermana es un sol, carga viral indetectable, bien, nos vemos en tres meses.

H., trabaja en la línea, zona XX, de ocho a ocho, paga 45 quetzales al día por un cuchitril con tejado de zinc y su cama de trabajo, carga viral: 40 copias, cd4 siguen en 250, medicación para dos meses y una caja de 60 condones.

Doña S. viene con su hijo M. de 18 meses, bajo peso para la talla, pero hoy hay buenas noticias: ultima serología de VIH negativa, el programa de transmisión vertical ha funcionado. M. no está infectado. Hoy es un día alegre en la clínica. La vida acá se celebra como en pocos lugares.

Llegamos tarde a la sesión de equipo, dicen que los lunes son así, café rápido a sorbos por el pasillo y entramos…
Seguimos compañero, cuánta falta me haces aquí.
Un abrazo

valen”

 

Y a mí, compañero, cuánta falta aquí también….Besos y abrazos fuertes a todo el grupo. Deseando que llegue el momento de volver a despegar juntos pegatinas de la botella de cerveza. En el Cantábrico. Celebrando también la vida. Apurándola a sorbos y contándola bien contada. Cerca de nuestro mar.

Un abrazo

PD: Se han utilizado iniciales y anonimificado ciertas zonas geográficas para garantizar la intimidad de las personas afectadas por el VIH-sida


2 comentarios

Desastrando y la lucha de las gentes

Es importante tejer redes. Lo 2.0 ayuda y es una buena herramienta , aunque claro, también tiene que haber una sensibilidad debajo para tejerlas.
De Daniel García conozco poco. No nos hemos visto nunca. Algunas cosas diría que las conozco con exactitud y otras indirectamente creo conocerlas.
Si tuviera que hacer una descripción, asumiendo el riesgo de confundirme en algunas cosas, diría: es vallekano, creo que es el autor de Desastrando, tiene claro -en teoría y en la calle- lo que son los factores determinantes de salud, pasea en bici la ciudad y sus barrios, es un médico de familia y comunidad en el sentido ancho de la palabra (de los de las primeras promociones aunque haya acabado en el 2010) , presentó junto a otros dos compañeros residentes un estudio cualitativo muy interesante sobre factores determinantes de la adherencia a tratamiento antirretroviral, acuna desde hace menos de un mes a un gorrión pequeñito llamado Sara, fue residente de Juan Luis Ruiz-Gimenez (uno de los grandes), puede que se haya leído los cachorros de nadie además de haberse tomado una caña con Enrique de Castro…
Pues eso. El futuro que sigue en buenas manos.
Este es su blog: Desastrando.
Y estos son algunos de los enlaces de su blog que titula: “La lucha de las gentes”:


2 comentarios

Encuentro de la Blogosfera Sanitaria

Un gran esfuerzo y magnífico trabajo el que están haciendo Rafa Bravo, Enrique Gavilán, Fernando Comas, la e-ras y la Fundación Gaspar García Casal para lanzar lo que será el primer congreso de la blogosfera sanitaria. Todo un acontecimiento para tomarle el pulso al presente de este movimiento social. El plazo para el envío de comunicaciones finaliza hoy 1 de junio a las 12.00 de la noche (por cierto la presentación de las seleccionadas se hará utilizando una original metodología -muy utilizada para la presentación de piezas artísticas en otros foros alejados de lo sanitario- que se llama Pecha Kucha (),
(como decía aquella vieja bruja en “El pirata” de Walter Scott: “Todos nos veremos allá en Kirkwall”)


2 comentarios

“asturianos de braveza…”

Ahí están, en la clasificación de la blogosfera que elaboran los compañeros de e-ras
- El Blog del Centro de Salud del Coto (llevado por Pablo Pérez).
- El Blog del Area I ( Javier Herrero, Oscar Suárez et al).
- Pharmacoserias (Fernando Comas..cierto! tanto por el mundo que a veces olvidamos que eres de Cangas)
Lo mejor no es que sean buenos. Lo mejor es que los tenemos al lado de casa.
Enhorabuena míticos!


Dejar un comentario

Comer con Sophia

Un nuevo blog.  Apetitoso

En el Comer se basa nuestro trabajo, es la combinación de la alimentación, dietética y nutrición. Sophia simboliza a los heterótrofos cognoscientes. Comer con Sophia es alimentarse con sabiduría
Así pues acomódense, sin normas ni cubiertos degusten tapas de antropología en su punto, filosofía casera, psicología para levar la masa, ciencia en juicio medida, intercalen bocados de humor y, saboreen dulces tentempiés dejando reposar los nutrimentos del conocimiento
… sapere aude que advirtió Horacio o, como sus contemporáneos susurran atrévete a saber …



Dejar un comentario

Los 100 del año: los que realmente le ponen las caras al mundo

No tengo nada contra Pedro Cavadas. Horror. Lejos de mi intención. No querría caer en una especie de columnismo de mala baba de esos que no me agrada mucho leer en algunos blogs. Ni tampoco trivializar el enorme trabajo de este muchacho y que es real incluso/pese a tantas portadas, reportajes, entrevistas y ruedas de prensa. Real y muy importante para un grupo de personas a las que atendió y curó. Incluso llego a entender que deba ser así para estar entre los 100 del año según un suplemento que permite dos lecturas (creo recordar que los compañeros de Salud y otras cosas de comer lo apuntaron en algún post) y que invita a comerse algun neuroleptico siempre que se termina de leer por alternar tan hábilmente  compromiso con consumismo.
El motivo de la reflexión en voz alta es que entre los 100 pioneros y de investigación no salen algunos que también le ponen cara al mundo (le ponen caras al mundo). No solo porque no salgan en el monográfico de este domingo (qué bueno, tampoco es para tanto) sino porque no suelen salir en muchos sitios y nunca, nunca, nunca saldrán en ninguna portada:
el descubrimiento de cualquier vacuna será portada (la del VIH por ejemplo si llega el día), pero no lo han sido el montón de compañeros que han pateado calles con furgonetas repartiendo chutas en los momentos más terribles de la epidemia; ni El Patio; ni Rober; ni Vidal; ni Mónica; ni la Carriona; ni a Rafa que animó a que un grupo de gente, colectiva, pausadamente, levantara la mano pidiendo calma y tranquilidad; ni siquiera el maestro que se jubila (aunque sus buenos momentos de gloria periodística si tuvo y seguirá teniendo!) y del que tanto hemos aprendido y continuaremos aprendiendo; ni los mejores investigadores del mundo que no dejan de preguntarse y responderse todos los días las mayores preguntas de investigación, esos que  no tendrán tiempo ni cuerpo para publicar en NEJM ni en Lancet, entre paciente 44 y 45 y domicilio y domicilio pero que son los verdaderos investigadores y pioneros de una atención primaria tan adelgazada en nuestro país. Ni las mediadoras y mediadores de UNGA. Ni Carlinos que en Proyecto me contaba como se drogaban ellos experimentando con lo que leían en un vademecum robado y luego cómo se hizo terapeuta y cómo le jodió el higado pese a que no iba mal del VIH.
Y aunque no me leí el reportaje entero, tampoco me parece que hayan incluido a Aminetu (tan cansina con su huelga ¿verdad?). Tan cansinos los treinta años plantados con tiendas en aquella puta mierda de desierto ¿verdad?. Tan rara que quedaría esa mujer antes del anuncio de Sony Ericsson de pon-un-diamante-en-tu-vida o medio salpicada de agua de la fragancia de Rochas que se le derrama a la modelo por las ubres.
La concepción de estas primeras figuras de la prensa, estas portadas en salud e investigación tiene su miga. Tiene mucho que ver con la tecnocracia y con lo que se sigue, seguimos pensando, que es lo más importante en los procesos de salud y enfermedad. El otro día al hablar sobre la prevención del cáncer de cérvix la idea de fondo que me venía a la cabeza era la de aquella historia de Galeano de “rasca, rasca mucho, pero rasca donde no pica“. Lo verdaderamente importante y en lo que realmente invertimos. Decir algunas cosas es blasfemar. En mayo de este año en el seminario de investigación en Atención Primaria proponía, medio en broma, serio totalmente, la necesidad de dejar de investigar y empezar a llevar a la práctica realmente (investigación traslacional tipo 2) lo que ya sabemos que funciona. Y que funcione.
La salud y la investigación también tiene su iconografía. Y su prensa rosa. Científica pero muchas veces rosa también.
Si fuera Cavadas, y seguro que le gusta la idea, la próxima vez que le dieran una página completa en prensa pediría que le pixelaran su cara (como a Lula en la portada del reportaje). Y que la cara del que pone cara fuera la cara de los que realmente le ponen las caras al mundo.


Dejar un comentario

Gadgets para mejorar el SNS: borrador hasta ahora

Hemos puesto fecha de cierre del texto para el 30 de octubre. Hasta ahora han participado 23 compañeros y el resultado de lo escrito es esto que veis aquí abajo. Texto colaborativo, comunitario, de creación abierta.
Puedes aportar tu gadget escribiendo aquí:


1 comentario

entradas y salidas

DSCF3475

En una guardia de residente volvía a la cama después de haber informado a una familia del fallecimiento de su madre y esposa. Había tenido la oportunidad de seguir el caso durante mi rotación por interna. Una mujer de mediana edad, una enfermedad demasiado precoz en alguien aún demasiado joven. Conocía a la familia y ellos -aunque observadores de la inexperiencia de aquel residente- creo que agradecieron de alguna forma que el médico de aquella noche fuera yo. Mi adjunta de interna y yo habíamos tenido un mimo exquisito aquellos días. Era un cierre duro, pero era un bien cierre.
Los pasillos de un hospital son terriblemente fríos y solitarios de madrugada. Pero siempre que vuelvo a ellos están llenos de emociones y de vida. Curiosamente de vida.

Hay lugares que uno recordará siempre y estos son unos de ellos: las puertas abriéndose y cerrándose, la mano acariciando la barandilla y la pared, la luz subiendo por las ventanas, el ruido al caminar…
Recuerdo perfectamente aquellas noches. El olor de las habitaciones. El olor de las manos al tocar los cuerpos. Las preguntas, las continuas preguntas colgando, del labio inferior colgando, eternas preguntas colgando. Las mismas que se hicieron los hombres y mujeres de todas las edades y de todos los tiempos. Asomarse a fumar mirando amanecer o anotar líneas en la libreta entre las pegatinas con nombres y apellidos y diagnósticos o propuestas. Las ganas de tomar un café con mis contemporáneos residentes para contarnos y reírnos contando de la vida o contarnos de la muerte.
Salía del pasillo después de informar a la familia con ganas de llorar. En esto uno demuestra que se va haciendo buen profesional nos decía un gran neumólogo, en las veces en que vuelves a casa llorando o con ganas de llorar. Las lágrimas son también formas de preguntar o de responderse. Salía con ganas de cama o de salir a romper y justo en el vestíbulo del ascensor otra familia se abrazaba llorando. De alegría ahora. Un pequeño en medio de todos. Algo mínimo, tierno, tapadito en sábanas blancas. Una mujer había acabado de parir y miraba emocionada aquel trozo de su carne entre las risas y abrazos de los suyos.
Entradas y salidas.
El tiempo entre la entrada y la salida es impredecible. Decenios, años, casi un siglo o tan sólo minutos. Un misterio. Terrible pero inmensamente hermoso también. Lo importante supongo que sea brillar ese instante, dure lo que dure. Gorriones claros o luciérnagas transparentes o flores perfectas. Pero brillar  y apurar cada décima, con intensidad, con la piel encendida.
Martín entra ahora y Marifé sale. Creo que era Lhasa quien en un concierto contaba una historia que su abuelo le decía cuando era pequeñita: el niño que tranquilo en el vientre de su madre y no habiendo conocido nada más que aquello, en el momento del parto y tornarse todo tan agitado, ruido, luces, movimientos bruscos, dolor, piensa que se va a morir pero realmente está naciendo. Lo que era final no era más que principio. El abuelo comentaba que cuando se marchara quizás lo que pensábamos que era acabar no era más que empezar. El niño se equivocaba y quizás él también se equivocaría pensando que aquello era el final. Quizás todo sea un tema de palabras y de lo que creemos conocer. Que todo sea contar bien historias o creernoslas. No lo sabremos nunca.
Quizás Martín esté entrando y Marifé saliendo. O viceversa. Y no tenga mucho sentido hablar de muerte o de vida.
Sea como sea, lo que nos ha tocado y nos tocará que sea con plena intensidad y emoción. Bienvenidos ambos.


1 comentario

Los que no serán portada

José Manuel y la gente del Comité o de Siloé acompañando a las personas afectadas por el VIH-sida.
Alejandro o Hervert pateándose las calles.
Las compañeras que trabajan como mediadoras, y entran en los clubs o en pisos o hablando con mujeres que han cruzado medio mundo para pasar por las ingles del otro medio (sin fotos de portada).
Y las madres enseñando a amamantar a otras madres.
Y la compañera del centro de salud que se pone a plena disposición de la familia de un paciente terminal, preocupada en aliviar el dolor y acompañar hasta el último día.
El compañero de urgencias subiendo a la séptima a comprobar cómo evoluciona la abuela que ingresó.
El cirujano sin pegar ojo todo la noche en la guardia.
El que explica a un grupo de chavales lo que quiere decir salud y lo que quiere decir factores que determinan la salud.
Mis compañeros que registran filas y columnas y aportan datos e información que otros publicarán (sin citarlos) para mayor gloria de su CV.
Los que ahora mismo están metiendo horas en el MIR para ser buenos profesionales.
Los que no van a poder acceder a la formación universitaria por culpa de unos números puestos por burócratas.
Los que hacen horas de más porque sí,
Los que hacen esa otra tecnología e innovación -ciencia, compasión y poesía- que nunca aparecerá en las portadas de los periódicos del mundo.


Dejar un comentario

La espiral de Joseph K

Contemporáneo y maestro.
La espiral de Joseph K en Spotify

Spotify – Lista 1
Spotify – Lista 2

radio2

The Ocean-     Richard Hawley
Broken arm-    Winterpills
John Wayne Gacy Jr-   Sufjan Stevens
Stones-                    Sonic Youth
Glósóli-         Sigur Ros
Crosses-                  José González

(fotografía de galessa’s plastics)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.512 seguidores