salud comunitaria

"if the major determinants of health are social, so must be the remedies" Michael Marmot


Deja un comentario

Editorial en el JECH: El arte de dibujar números e historias en el aire

La semana pasada se ha publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health una editorial con participación de personas de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Asturias y del Population Health Institute de la Universidad de Wisconsin.

rumble fish
La editorial , titulada “The art of drawing numbers and stories in the air: epidemiology, information, emotion and action” hace referencia a la importancia de la transmisión de la información en salud pública y salud comunitaria, la utilización de técnicas narrativas para transmitir información que genere acción, la importancia de la visualización de datos a través de nuevas tecnologías de comunicación y el papel protagonista que debería tener la comunidad en las diferentes fases de dichos procesos. Este proceso, del que hemos hablado varias veces al presentar el trabajo del Observatorio de Salud en Asturias, debería ser, en condiciones reales, un trabajo que implicara a personas que trabajan en epi “datólogos”, programadores/as, diseñadores/as, agentes de comunicación, profesionales de salud y población general, personas con liderazgo para coordinar estos procesos. Procesos que son complejos y muchas veces dificultosos por la escasez de recursos que contamos y las dificultades de trabajar de forma integrada equipos diferentes o separados artificialmente como las líneas de los países africanos.
En el texto se presentan algunas experiencias al respecto: se revisa la experiencia de iniciativas locales como el Observatorio de Salud en Asturias, el storytelling de “El centro de salud no es el único centro de la salud” (un proyecto multimedia que se desarrolló para el proyecto APXII y que se inspiró en el curso de formación de salud comunitaria que se imparte en la Unidad Docente de Atención Primaria de Asturias) y proyectos, como el Walnut Way Conservation Corp. que se desarrollan con la comunidad en barrios de Milwaukee ( Wisconsin).

OBSA smartphone.007
El texto parte de una serie de entradas en el blog Salud Comunitaria que se fueron publicando entre 2011 y 2014 bajo ese mismo título. El acceso al texto completo del artículo a través del siguiente enlace.
Esperamos que sea de vuestro interés.

 

Captura de pantalla 2014-01-22 a las 21.47.10


Deja un comentario

Evaluación de los efectos de la Ley de Barrios sobre cambios en salud y las desigualdades de salud

Texto redactado por Roshanak Mehdipanah, Davide Malmusi, Esther Marín, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, para el blog Salud Comunitaria.

 

“Una de las cosas que se pelearon mucho para que se hicieran, fueron los ascensores de la calle Alcántara. Esto ha sido estupendo porque si no para poder subir a la montaña caminando era imposible, imposible era para nosotros”

 

Son palabras de Isabel, vecina y activista del Grupo de Fibromialgia del barrio de Roquetes en Barcelona.  Cuando pensamos en ascensores y escaleras mecánicas solemos asociarlos con la pereza frente al ejercicio físico. Pero no siempre es así, cuando estos elementos abren accesos y facilitan la movilidad de las personas, como en este barrio situado al pie de una sierra de Barcelona.

Este proyecto es uno de los muchos realizados en el marco de la Ley de Barrios, implementada por la Generalitat de Catalunya entre los años 2004 y 2011 en un total de 141 barrios. La ley promovió la regeneración urbana con mejoras en diferentes áreas como reformas o construcción de centros cívicos, urbanización de calles y plazas, o programas sociales. Combinando criterios de privación socioeconómica y de calidad de los proyectos presentados por los propios ayuntamientos, la Ley ha sido también una oportunidad de dar respuesta a largas reivindicaciones vecinales, como cuenta Isabel.

En 2010, empezamos una evaluación sobre el impacto de la Ley de Barrios en la salud de las personas que viven en los barrios intervenidos dentro del proyecto SOPHIE. A pesar de haberse estudiado los efectos de nuestro entorno sobre nuestra salud, aún cuesta relacionar cómo la reforma de una calle o un edificio pueda afectarnos a nivel físico y mental. Para poder aproximarnos a estas relaciones, hemos combinado métodos diferentes o mixtos que complementaran uno a otro.

El pasado mes de Mayo, publicamos los resultados cuantitativos, comprobando una evolución positiva de la salud percibida en la población residente en los barrios intervenidos, tanto mujeres como hombres. En cambio, no se han detectado cambios en la población de los barrios no intervenidos con características socioeconómicas parecidas.

También se ha podido ver que los efectos de la Ley de Barrios no han sido iguales en toda la población. Se ha observado un mayor efecto sobre la salud percibida en las personas de clase trabajadora, reduciéndose las desigualdades por clase social dentro de los mismos barrios.

Estudios como éste, muestran no solo los efectos de intervenciones complejas como ésta, sino también los posibles mecanismos que las ligan con la salud y las desigualdades en salud. Como explica Isabel, cuando quitas barreras físicas, las personas con problemas de movilidad pueden no solo caminar mejor pero también acceder a servicios y zonas que antes eran inaccesibles para ellos. Otros mecanismos podrían ser la posibilidad de relacionarse en espacios y centros públicos, y el orgullo de vivir en un barrio mejorado y de verlo finalmente atendido por las administraciones públicas.

Hemos querido resumir los resultados y conclusiones de nuestro estudio en este vídeo.



1 comentario

Curso de introducción a la salud comunitaria en la Escuela de Salud Pública de Menorca 2014

¿A lo largo de tu vida profesional y formativa has recibido menos de 15 minutos de formación sobre lo que es la Salud Comunitaria y la Promoción de la Salud? ¿Puedes recitar de memoria un enorme listado de epónimos y síndromes pero no podrías hablar diez segundos sobre la participación comunitaria?¿Piensas que Los Determinantes eran un grupo de los 80? ¿Crees que Las Causas de las Causas es un culebrón de la sobremesa? ¿Confundes la salud pública con la salud púbica?¿Piensas que el salubrismo es una desviación sexual o un problema en las glándulas salivales?¿Piensas que la Comunidad es sólo una película de Alex de la Iglesia? ¿Qué papel tienen en la salud de la población las personas que trabajan fuera del sistema sanitario?¿Crees que es posible aprender sobre salud comunitaria, participación comunitaria y promoción de la salud en una isla dentro de una isla del 24 al 26 de septiembre? ¿Estás preparado/a preparada para acudir a un curso mítico?¿Ya se te está poniendo la piel de gallina?

 

“La salud se gana y se pierde en todas las acciones de la sociedad”
Ildefonso Hernández Aguado

.
Por todo ello nos complace enviaros la información correspondiente al curso de introducción de Salud Comunitaria que se desarrollará este año dentro del programa de la Escuela de Verano de Salud Pública de Menorca entre los días 24-26 de septiembre. El título del curso es “El centro de salud no es el (único) centro de la salud” y dará una visión global sobre aspectos relacionados con los determinantes de la salud, la promoción de la salud, sobre cómo trabajar en el territorio con los diferentes agentes de salud y como iniciar en este mismo territorio intervenciones comunitarias a través de procesos participativos con análisis de situación de problemas y de activos de salud.
El curso, que parte de la experiencia que se tiene en Asturias en formación en este área desde el año 2005, será impartido por Rafa Cofiño y Miguel Prieto de la Dirección General de Salud Pública de Asturias. colaboradores de la Unidad Docente de Atención Primaria de Asturias y por Patricia Crespo de la Unidad Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alicante.
Para cualquier duda o aclaración no dudéis en contactar con nosotros*.

 

*El curso no recibe financiación de ninguna industria farmacéutica, alimentaria, armamentística o derivadas. Los docentes han renunciado a la remuneración docente del curso para disminuir, en lo posible, el coste de las inscripciones al mismo.

 


Deja un comentario

Estilos de vida versus Condiciones de vida.

Complementando algunas de las cuestiones que salieron en la entrada de ayer en el blog de ayer sobre las causas de las causas.
El estupendo Boletín de Salud Poblaciónal del Servicio de Estudios e Investigación Sanitaria del Gobierno Vasco, en su presentación del primer número, hacía la siguiente reflexión:

Es bien conocido el papel primordial de los servicios de atención sanitaria en la promoción de la salud y en la prevención de la enfermedad. Hasta muy recientemente, el foco principal de atención de los servicios de salud han sido las actuaciones dirigidas a las personas con problemas de salud o con alto riesgo de enfermar. Sin embargo, además de preguntarnos porqué una persona desarrolla una enfermedad (e intentar prevenirla), necesitamos conocer y actuar sobre los factores que determinan la distribución del factor de riesgo en la población, es decir las “causas de las causas” de la salud y de la enfermedad. Los avances en la salud de una población requieren, así, ir más allá de las intervenciones individuales dirigidas a los factores de riesgo individuales, y extender su campo de actuación a los determinantes poblacionales de la salud (Figura 1).

La figura 1 a la que hacen referencia es la siguiente y es sumamente ilustrativa. Mírenla pensando lo siguiente: ¿Es posible tener salud con 418 euros al mes? Imagínense a María Teresa …

Captura de pantalla 2014-06-04 a las 20.32.19

En el documento del borrador de la “Estrategia de Atención a la Población con Enfermedad Crónica en Asturias” insertamos dos tablas donde, de una forma muy esquemática se presentan algunos de problemas de salud – más relacionados con “cronicidad”- y  su relación con los estilos de vida y con las condiciones de vida (Siempre viene bien revisar la celebérrima diapositiva de Diez-Roux para entender cómo las condiciones de vida están antes de los estilos de vida o volver hacia la cascada que presentamos ayer de cómo malas políticas pueden alterar contextos, epigenéticas y cascadas hormonales y mecanismos inflamatorios y coronarias). De una forma muy gráfica se puede ver que actuar sobre condiciones de vida tiene más impacto en mejorar problemas de salud de cronicidad que actuar sobre estilos de vida.

Captura de pantalla 2014-06-04 a las 20.44.24

 

 

 

Captura de pantalla 2014-06-04 a las 20.44.36

(Referencias:
Dirección General de Salud Pública. Estrategia de Atención a la Población con Enfermedad Crónica en Asturias, 2014. Asturias: Gobierno del Principado de Asturias.
4. Wilkinson R, Marmot M. Los Determinantes Sociales de la Salud. Los Hechos Probados. 2.a ed. OMS 2003. Edición española, Ministerio de Sanidad y Consumo; 2006.
5. Cohen S, Janicki-Deverts D, Miller GE. Psychological stress and disease. JAMA. 2007 Oct 10;298(14):1685–7.
6. Montaner I, Foz G, Pasarín MI. La salud: ¿un asunto individual? AMF 2012;8(7):374-382
7. Australian Institute of Health and Welfare (AIHW) 2002. Chronic diseases and associated risk factors in Australia, 2001. Canberra: AIHW.
8. Stand inside your love 


2 comentarios

Las causas de las causas. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca es una intervención con evidencia científica demostrada

Júlia Ojuel , en una magnífica editorial en el número de marzo de AMF, señalaba algunas reflexiones nítidas sobre cómo determinados problemas de base social pueden acabar convirtiéndose en problemas individuales cuya solución pasa por la medicalización. El inicio de la editorial es contundente:

«El 70% de las personas que piden ayuda a Cáritas para mantener su vivienda padecen depresión o ansiedad.»

Hace pocas semanas aparecía este titular en los diarios. En la noticia se denunciaba el empeoramiento de la salud mental debido a la precariedad económica. Llama la atención, sin embargo, el desplazamiento que se produce al presentar un problema social como un diagnóstico psiquiátrico centrando la atención en la reacción de angustia y no en la causa; como si fuera una actitud individual susceptible de tratamiento psicológico y/o médico por una reacción de «mala adaptación», cuando es precisamente adaptativo y funcional sentirse mal ante la perspectiva de perder la vivienda. Si llamamos ansiedad a la necesidad y depresión a la desesperanza, podemos estar vaciando de contenido lo que es una reacción ante la injusticia.

Este abordaje hacia los resultados finales descuidando las causas de las causas es un elemento recurrente en muchas de nuestras intervenciones. En una bonita revisión sobre mortalidad y desempleo del 2011 que ya presentamos aquí en su momento, los autores en vez de proponer el abordaje de la causa de la causa (el desempleo) animan a ser más agresivos con las intervenciones de screening cardiovascular. En el texto de AMF se señalan más ejemplos donde los verdaderos agentes que deben solucionar esos problemas están fuera del centro de salud. Es decir el abordaje de las causas de las causas o como señala el mantra del blog si las causas son sociales, el abordaje debe de ser social. Y también cuál debería ser el planteamiento desde el contexto de la consulta:

” Nuestro trabajo en la consulta, ante una demanda de tipo psicosocial, abarca el acompañamiento, a veces la terapia breve, la oferta de un espacio de escucha y empatía y, si es necesario, actuaciones legales, como un informe a la fiscalía en caso de maltrato o desamparo. En cualquier caso, estas demandas las asumimos como propias y ofrecemos soluciones terapéuticas, entre las que la medicación debe ser excepcional. Consideremos también como una herramienta efectiva devolver a la escena social los problemas sociales, empoderar a las y los pacientes para que no vivan su angustia como una debilidad o una enfermedad, sino como producto de una realidad que se puede transformar, animar al afrontamiento, a la movilización, al cambio social y a la participación en colectivos”

El párrafo es muy clarividente y describe el proceso de acompañamiento que es necesario hacer desde la consulta para pasar del escenario uno (consulta), al escenario dos (calle) o al escenario tres (movilización social) como se describía visualmente en APXII y el proceso de empoderar al paciente como ciudadano/ciudadana para realizar una función de abogacía en salud (un término que no tenemos muy apropiado en nuestro contexto incluso por los profesionales que trabajan en el ámbito de la salud pública o de la promoción de la salud). Abogacía en salud como ciudadanía y no sólo como pacientes. Este punto también es importante. Nuestras escuelas de formación de pacientes expertos deberían tener incorporadas esta perspectiva de causas de las causas y de los determinantes de la salud para poder hacer una revisión crítica de cuánto depende de mí enfermedad, de mis estilos de vida o de las condiciones de vida donde se desarrolla un proceso determinado.

¿Dónde actuar?

En otra editorial anterior en AMF , hablando sobre cómo el código postal puede modificar también el código genético (ese adagio de la Robert Wood Johnson Foundation que tanto nos gusta) presentábamos un modelo donde se integraban contexto y condiciones de vida, biología, conductas y resultados de salud. El esquema parte del marco conceptual de los determinantes utilizado por la Comisión para Reducir las Desigualdades en Salud (2010) y resumen también las diferentes actuaciones que habría que establecer tanto hacia la izquierda de la imagen como a la derecha para mejorar la salud poblacional. El esquema explica claramente la revisión citada anteriormente sobre mortalidad y desempleo: los factores de riesgo cardiovascular son mayores en personas desempleadas y su probabilidad de mortalidad prematura (y evitable), pero las soluciones no sólo pasan por identificar factores de riesgo o actuar sobre conductas, el impacto es poco si no se tapona la herida donde realmente está sangrando que es en el contexto (políticas injustas) y en las condiciones (condiciones de empleo y trabajo).

2013_10_11_10_37_03

 

Lógicamente la actuación sobre esas dos primeras esferas de la izquierda no debe realizarse por el centro de salud, como decía Júlia, Marmot, Rose, Virchow – y bastantes muchos más – las causas sociales han de solucionarse desde la esfera de lo social o desde la Política con mayúsculas.
En mi opinión un término que distorsiona el mensaje es la palabra “Salud”. Cuando se sigue hablando de Salud o de Salud en todas las Políticas (que es uno de las propuestas conceptuales de actuación intersectorial propuestas por la OMS) al hablar de Salud seguimos pensando en elementos intermedios sobre todo relacionados con estilos de vida o conductas saludables o con abordaje clínico. Probablemente tendríamos que pensar en otro término más neutro “Bienestar”, no sé, algo que ayude a los diferentes sectores que trabajan en otros ámbitos no sanitarios a comprender su papel clave en la salud/bienestar de la población y para que los que trabajan en sectores sanitarios comprendan también el papel clave de aquellos.
Uno de los elementos claves en algunos procesos de trabajo intersectorial local es precisamente alcanzar ese glosario común. Identificarnos en un mismo lenguaje que permita integrar el papel clave que tienen los diferentes agentes. Ojo, obviamente los que actúan en factores de la izquierda (desde fuera) o hacia la derecha (más clínicos, desde dentro).

¿Qué impacto tiene en la salud la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH)?

¿Podemos decir que las intervenciones y movilizaciones de la PAH tienen evidencia científica demostrada? Bueno tanto el titular del post o de la pregunta tienen trampa y sirven más de reclamo a hacerse preguntas que a tratar de resolver la cuestión en este blog de forma precipitada. Hay ya mucho escrito sobre la complejidad de las intervenciones en salud pública y promoción de la salud y el planteamiento crítico de lo que supone evidencia en dichas intervenciones. NICE ya ha incluido esa complejidad en un modelo de gradación propuesto para sus guías clínicas de salud pública. E incluso, actualmente, el propio modelo de evidencia precisa ser revisado dentro de los límites de las propias intervenciones clínicas.
Y ya hay descritas muchas actividades intersectoriales y cómo pueden influir en la salud poblacional. Y muchas de ellas evaluadas. Siendo la evaluación un elemento clave para poder considerar y valorar su impacto en el Bienestar de la población. Muy recientemente se ha publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, en el contexto del SOPHIE Project, un potente estudio con el resultado de la evaluación de los efectos en la salud de la Llei de Barris en Barcelo (ver video).
Desde esta perspectiva es importante considerar qué intervenciones de Salud Comunitaria (Bienestar Comunitario) se están desarrollando en nuestra comunidad y qué papel tienen en el abordaje de las causas de las causas
¿Qué papel está haciendo en abogacía de la salud y en señalar las causas de las causas Alambique?¿Qué papel tienen en reforzar espacios de debate y reflexión Acción en Red Asturies o el hoy desalojado CSOA La Madreña?¿O qué impacto en promover educación en participación Partycipa y dinamización comunitaria El Telar?¿Cuál es la movilización que realiza en generar espacios de bienestar las asociaciones y el movimiento vecinal?¿qué papel determinante el movimiento feminista en recuperar derechos básicos y la defensa de la propiedad de los cuerpos?¿cómo influyen espacios de cultura y transformación colectiva desde diferentes ámbitos como hace Cambalache?¿cuánto nos ha educado Radio Kras y cómo nos ha formado como ciudadanos/as críticas?¿cuánto influye en generar espacios de diálogo La Manzorga? Sin olvidarnos de la trayectoria histórica de muchas asociaciones que desde el apoyo a un colectivo de personas afectadas por el VIH-SIDA (Comité Ciudadano AntiSIDA, Fundación Siloé, Vivir en Positivo…) se hacía una defensa no sólo de la enfermedad sino de las condiciones de vida que dificultaban la mejoría en las personas afectadas -por citar sólo unos ejemplos de los muchos que tenemos en el terreno de la exclusión.
El impacto de todas estas intervenciones “activos para la salud y el bienestar ” de nuestra comunidad probablemente está más que demostrado. Si tuviéramos tiempo y medios no sería complicado valorar su alto nivel de evidencia científica. No tanto por establecer una categorización sin más sino por visibilizar el enorme papel social (y en salud) que cumplen muchas de ellas y situarla sal lado de otras intervenciones que sí la tienen demostrada. Equipararlas con otras intervenciones que son menos difíciles de defender y muchas veces también demasiado posibilistas: árboles enormes que impiden ver bien el bosque.

 

 

 

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores