Notas para mi residente


Mire la calle.
¿Cómo puede usted ser
indiferente a ese gran río
de huesos, a ese gran río
de sueños, a ese gran río
de sangre, a ese gran río?

Nicolás Guillén.

Mira de frente, con nobleza. Es difícil definir que es nobleza en el mundo ahora y más cuando las dimensiones se miden de otra forma. Pero mira de frente, con nobleza. Levanta siempre la cabeza, hacia los ojos del otro y mira de frente. El recorrido de tu cuello hasta mirar al otro puede ser de una belleza increíble. Sonríe.
A partir de ese momento muchos de los gestos que hagas serán más importantes que muchas de las cosas que digas.
Cada encuentro es único. La diferencia entre buenos y malos profesionales no está en la cantidad de conocimientos adquiridos sino en la capacidad de hacer que cada encuentro sea único.
Pregunta. Escucha. Afirma. Algunas preguntas o afirmaciones son imprescindibles: “te entiendo y se como te sientes”, “¿puedo ayudarte en algo?”, “coméntame, por favor, cualquier cosa que necesites”
Expresa compasión. Compasión kunderiana. Expresala en la entonación o en la forma de apoyar el fonendo sobre el tórax. En la forma de ofrecer un papel con instrucciones o en la forma de explorar un cuerpo con miedo. Explora y siente el lujo de descubrir la belleza de ciertas vísceras y de esa perfección provisional que tienes delante.
Inspira confianza. Sonríe. Date cuenta de que estás ahí y ahora.
Siente. Con el tiempo aprenderás a conocer la distancia para sentir sin miedo y sentir sin dolor. O con el menor posible.
Si te gusta la salud comunitaria también tendrás la oportunidad de tocar y de acariciar. Toca ciertas calles, ciertos barrios, los perfiles de ciertas ciudades. Las geografías, ciertas dinámicas latentes. Baja a los parques, camina las aceras, haz recuento de charcos y mira. Siéntate y mira. Mira y palpa profundamente ese río de sueños, ese río de sangre, ese gran río. Los gráficos y las tablas y las acciones que vendrán después son instrumentos de belleza al servicio de ese río y siempre con un profundo respeto hacia el río. Y expresa siempre una profunda compasión, kunderiana también, por ciertos barrios y ciertas personas.
Escribe tus propias historias. Aprende también a llorar cuando tengas que llorar por esa perfección provisional que desaparece.
Algunas preguntas no tendrán respuestas. Puede parecer raro pero eso es lo más hermoso de todo.
Cuéntame cualquier cosa que necesites. Te entiendo perfectamente y sé como te sientes.
Estás formando parte de uno de los trabajos más emocionantes del mundo.
Sonríe. Sonríe. Sonríe.

Un comentario en “Notas para mi residente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s