The Wire y el estudio de las desigualdades sociales en salud


Una vez salía una familia de la consulta. Salí detrás de ellos bajando a administración a por un papel. Ellos entraban en el ascensor. Observé la relación del padre con sus hijos. La relación de poder entre los tres. La violencia que aquella relación generaba en todo el resto del nucleo familiar que otras veces pasaba por la consulta. Observado con distancia, bien podría tratarse de personajes de una obra clásica, de una tragedia griega. Llamaban al ascensor y volverían a sus coches, pero algunos de los grandes nombres: poder, orgullo, deseo, miedo, envidia…se seguían escribiendo como en la época de los griegos.
He estado en varios eventos técnicos y profesionales y en varios actos de marcado tono político (y hablo de política) que me han hecho recordar profundamente aquella escena en el ascensor. El padre severo levantando un dedo para hacer callar a su hijo (un hombre de cuarenta años convertido en niño por el simple índice del Padre). Manos y sonrisas apretadas. Y protocolos. O cosas a medio decir. Y alianzas. O no jugar todas las cartas. Y conspirar. Y el interés particular vs el interés del grupo. Y las grandes sociedades científicas y los movimientos en los pasillos de ciertos jefes. Y lo que puede costarte escribir una carta y saltarte “la cadena de mando”. Sin tener que estar en Baltimore.
Por eso y por muchas más cosas nos entusiasma The Wire y descubrir que es algo más que una serie de TV sobre drogas y bandas en una ciudad de Estados Unidos. Y que está llena de personajes homéricos o de personajes como el de Van Heflin esperando el tren de las 3.10. O de personajes rendidos como Ben Anderson o imprescindibles como Dean Martin o Walter Brennan en Río Bravo.

Por eso nos ha encantado descubrir (gracias a @IFDK)  que no sólo nosotros utilizamos los videos en formación sino que en Harvard utilizarán The Wire este semestre para explicar,  las raices de las desigualdades sociales en las ciudades (entre otras cosas).

Si no la conocen, no se la pierdan. Sería decir pretencioso que habrá un antes y un después. Pero casi.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s