Plazas #2CBS


@Inma_Eiroa: «Las redes sociales son como las antiguas plazas públicas #menorestic» [mensaje en Twitter].

– Qué significan?
-Nada
-Entonces ¿Por qué los sigues dibujando?
-Buena pregunta. Para nada. A veces es muy importante hacer las cosas para nada.

Artemio Rulán. 39 palabras (II)

Siempre me encantaron las calles y las plazas.
De pequeño el autobús tardaba años en llegar al colegio y daba tiempo a mirar la ciudad infinita prendida en sus estaciones. Siendo más mayor casi tres cuartos de hora de paseo hasta casa, subiendo y bajando avenidas, saltando en grupo con aquellas montañas de libros, esperar en las esquinas, mirarte inyen el pelo negro y ese pleonasmo que vendría de gorriones, bordillos y de charcos. El viernes cambiar el recorrido directo del colegio al barrio y torcerlo por el centro para observar el bullicio de las calles oliendo a colonia y a fin de semana. Tanta sangre, tantos huesos en calles y bocacalles.

Quedábamos muchos sábados en el Parchís o en la Plazuela y una de mis mayores aficiones era llegar con tiempo y sentarme en un bordillo a ver la plaza y la gente. Los abuelos en sus bancos y sus gorros de papel el hombre del transistor los arboles de sombra y el gaitero sonando en la calle Covadonga las tiendas las muchachas en primavera el olor ese a mar vigilante a la vuelta de la esquina una mano en Bariloche tu boca en San Pedro la tranquilidad que da vivir cerca del mar aunque casi no veas ni el mar el Cristo sin pan de azucar allá en lo alto de la Iglesiona y los autobuses seres míticos y marxistas fugando a la periferia que perdiamos a posta para llegar lo más tarde posible décimas de segundo más allá de las diez en punto anotando bien todo entre las muñecas y cómo ardía el aire en tu pecho y el ánimo miope decidido y feliz en su ñoaranza de no saber que a eso le llamaban crecer.

Me encantó que Roberto retratara su Atención Primaria a partir de un parque.

En las plazas se puede ver de todo. Grupos informales de chiquillos saltando de un lado a otro y con esos movimientos espasmódicos que da la adolescencia y  les quita a algunos la madurez, abuelos comiéndose el bocadillo de sus nietos, padres subiéndose al tobogán detrás de Jonatánmecagoentumadrebajadeahiquetevasacaer, solitarios, meditabundos, policias quitandome de los bordillos, amigas en corro, piernas infinitas, gente pegando carteles, niños saltando al cascayu , abuelas con los días contados pensando que hace nada su hijo era el que estaba allí, comerciales que como si nada no se pierden un corrillo y van de círculo en círculo cambiando cromos y haciendo negocios, vendedoras de lechugas y de bragas, poetas subidos a una caja de frutas hablando en afrikaner, eruditas e intelectuales, docenas de saliva y conversaciones, una guaja llorando con las rodillas sucias en el suelo, locos que han escupido la pastilla, putas, chuloputas e hijos de puta, harekhrisnas haciendo el trenecito, ingenuos e ingenuantes, miopes, políticos mercachifles, chuck norris de barrio, pajeros de élite, banqueros en doble fila llamando por teléfono, anotadores y cronistas, verborreicos tratando de follar, despechados y ausentes, vendedores de cupón, corruptos, despedidas de solteros de gaupasa, los que abandonan el partido a medias, gorriones desorientados entre las piernas de los chiquillos, indianos, filósofos de mercadillo navideño, contemporáneos, teóricos, mujeres imposibles y hombres previsibles, publicidad indirecta, cartones para pasar la noche, madres alimentando a sus críos, santas, pseudosantos, bañistas, timadores y gelipollas de pompa.

En las plazas estamos todos. Casi todos. Un poco menos del “casi todos” si las plazas son digitales.

Movernos en esas plazas digitales genera unos importantes valores añadidos. Esas plazas públicas 2.0 tendrán, tienen ya, como las plazas del mundo real, enormes beneficios. Y también como en las plazas de la propia ciudad estarán llenas en mucho casos de verdaderas gilipolleces. Con buenas personas que estemos detrás, con buenas intenciones que yo pueda poner en el tema, pero a veces con verdaderas gilipolleces e incluso algunas con bastantes efectos colaterales.

Los personajes y las empresas (en el sentido de acciones o tareas y en el sentido de organizaciones mercantiles) van a ser parecidas a las del mundo real. Aunque aquí de mano muchas se bautizarán en inglés y con un atavismo esotérico geek.  Existirán ciertas normas, algunas explícitas y otras implícitas. También tendrán sus riesgos. Habrá cosas que nunca se podrán regular dentro de ellas y habrá cuestiones que nunca se deberán regular.

Es apasionante sentarse en los bordillos y mirar y anotar en un trozo de papel a toda esa inmensa oleada de personajes moviéndose, saltando, jugando y comerciando en las plazas.

(Día de feria- Quique Gonzalez)

4 comentarios en “Plazas #2CBS

  1. A mi también me gusta llegar pronto y, pasearme por la zona, observar el entorno, mirar a la gente, disfrutar del paisaje …. la Vida en ebullición ….
    Nos vemos por allí.

    Me gusta

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