Útero

Poesía


Yo citaré para empezar los elementos
Paul Eluard

“No teníamos las mismas palabras. No nos poníamos de acuerdo con las definiciones de Poesía.
S. , instruido, buen lector, gran poeta, aseguraba la necesidad de la métrica, de la metáfora en la construcción, del lenguaje como un andamio de belleza. J, instruido, mejor lector, proponía ejemplos concretos, citaba autores y escuelas. Defendía la matemática y el ritmo. Resumía esa perfección del lenguaje en un poema. Su favorito.
Yo no podía ni explicarme ni poner ejemplos concisos. Estaba inseguro y la única seguridad era que el confundido era yo. Esa autoestima que se quedó clavada en una esquina de pasillo de primaria, en un trabajo incompleto, los dedos de pegamento, las burlas por el acento de las montañas de mis padres, esa afilada y cultivada genética de la inseguridad en estas manos de viejo que ahora cuecen siglos y tristeza. No, yo no podía ponerles ejemplos ni contarles qué era para mí la Poesía.
Era quizás esa cámara que obviaba la narración lineal y se moría de pena en un marco de la puerta, la luz vaga y pura de abril, la palabra herida y rota, y la sangre de esa herida en los tafetanes y el vértigo, la alineación de todas las derrotas y la belleza de todos los presentes, los términos confundidos de párrafo, el error, el tartamudeo y la cojera, la postergación del verbo y la contención del deseo, la construcción incorrecta, sin estudio ni diccionario, de la frase, el dolor de no saberse en los adverbios de tiempo ni en las formas verbales, la torpeza de los suburbios, el calendario de la Milagrosa y el azucarero rojo, la negación para contar sílabas o para señalar puntuaciones, las despedidas en los descansillos, los andenes, las vocales huérfanas, las incoherencias y las necedades de todas las batallas que nunca habremos de ganar y con todo quizás el gorrión en los charcos o la mañana rompiendo la noche y la esperanza tosca de empezar todos los días de nuevo y esta luz, esta luz que derrumba el aire y Poesía, sobre todo, sobre todo, en las luchas del hambre  y el pan y un barrio torcido y resistir.
No, pero no, pregunten mejor a S. o a J. Yo no tengo ni ejemplos ni palabras para señalarles bien qué es para mí la Poesía”.

Artemio Rulán. Moleskine negra (II)

 

Habrá poesía
Poesía y salud

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