Activos, salud comunitaria y prescripción social: que los árboles no nos impidan ver los bosques


Siempre hemos pensado que las modas pueden ser buenas oportunidades pero pueden tener ciertos riesgos. Darle importancia a ciertos árboles -por muy bellos que sean- puede hacer que nos olvidemos del bosque o de la importancia del paisaje global. Estas son varias ideas y dudas sueltas que hemos ido revisando durante varios años y que han ido surgiendo en conversaciones con muchas personas de aquí y allá. Dudas y reflexiones en voz alta:

– (Posiblemente) Hacer comunitaria y hacer salud comunitaria no es hacer lo mismo que se hace en la consulta pero fuera de la consulta. No se trata de poner una  carpa y hacer en grupo lo que se viene haciendo (a veces incorrectamente) dentro de la consulta: revisiones, chequeos, tomas indiscriminadas de tensiones o glucemias, densitometrías…
– Tenemos dudas que el papel de la medicina en la comunitaria sea “hala, vamos a salir de la calle“. No tenemos dudas que el equipo de atención primaria tiene que “salir a la calle” y establecer vínculos y relaciones con la comunidad, pero posiblemente existen figuras profesionales con mejores competencias para liderar estos procesos. Parece claro que no todo el equipo tiene porqué salir a la calle.
– Hay muchos residentes de MFyC que cuando nos comentan cómo les gustaría que fuese su trabajo lo que nos damos cuenta es que probablemente lo que les gustará ser es trabajadores/as sociales o salubristas o agentes comunitarios de salud fuera del sistema sanitario🙂
– Cuando hablábamos de los tres niveles de la comunidad consideramos un nivel irrenunciable para los profesionales sanitarios: el encuentro clínico. Y el encuentro clínico con un abordaje biopsicosocial. Esto es irrenunciable y, nos lo confirmó lo que hemos visto hace unos días, y es el modelo central de la medicina y la enfermería familiar y comunitaria.
– Hay que revisarse insistentemente las diferencias entre prevención y promoción, entre prevención y promoción y el papel de las personas y la ciudadanía en los procesos y no sólo el de los profesionales y el de los técnicos.
– Es necesario cambiar nuestras metodologías docentes, formativas (estoy pensando en congresos y actividades académicas) para que sean integradoras de la ciudadanía (de la ciudadanía, no solo de pacientes). Aquello del flipped classroom que decía Mariano. Invertir los congresos, darles la vuelta.
– La prescripción social (con los matices de un término que no habla solamente de prescripción ni de social) o la recomendación de activos para la salud hay que entenderla como una herramienta más en este abordaje biopsicosocial. Y hay que pensar, con nuestra mayor modestia posible, que no es nada nuevo y que ya está descrito en muchos manuales antiguos de Atención Primaria o en las recomendaciones clásicas de Turabián y Pérez Franco. Algunas herramientas que estamos desarrollando pueden ser útiles y bonitas, ayudar a una desmedicalización y conectar lo que pasa la comunidad con lo que hay en consulta, pero son sólo (Oscar y Marcial lo dicen bien desde el Observatorio) herramientas.
– La palabra “activos”, “salud comunitaria”, “prescripción social” pueden ser términos muy importantes para revitalizar no sólo la Promoción de la Salud (como decían nuestros referentes Morgan, Hernán et al) sino para revitalizar también la Atención Primaria. Pero son sólo árboles en un bosque complejo. Activos y prescripción social son herramientas dentro de un contexto clínico-individual (activos y prescripción social en el marco del encuentro clínico) y de un contexto comunitario-poblacional (activos y dinamización de procesos comunitarios). Es decir, la recomendación de activos es un árbol en el bosque de lo que pasa en un encuentro terapéutico y el mapeo de activos es otro árbol más de lo que pasa en esa floresta libre y maravillosa que son los procesos comunitarios. Cuidado con las modas. Pero tampoco porque sean modas nos pongamos snoberos y dejemos de hacer cosas.
– Es fundamental el protagonismo del trabajo social sanitario. No podemos olvidar la cita de este blog (de Marmot citando a Rose y Rose citando a Virchow).  Es fundamental resituar nuestras funciones y capacidades dentro del trabajo del equipo y de los equipos.
– Para la revitalización global de la Atención Primaria con una orientación comunitaria no es sólo necesaria una apuesta profesional y de los equipos, es fundamental y prioritaria una apuesta política y del sistema. Esto es de perogrullo, pero muchas veces esa “conjunción planetaria” entre los niveles técnicos, políticos y equipos directivos no se da. Y aquí insistimos en que las instituciones piensen que “comunitaria” no es lanzarse a dar charletas en la comunidad sobre temas que incluso tienen más riesgos que beneficios…
– Existen ejemplos de procesos comunitarios liderados por equipos de atención primaria, pero sin lugar a dudas los mejores procesos comunitarios son aquellos liderados desde otros ámbitos de la comunidad (que no sea el sanitario) pero donde sí debe haber una participación activa de los equipos de atención primaria.
– Es preciso revisarnos cómo vamos a sumar a la atención hospitalaria en estos modelos. Existe posibilidad de alianzas enormes con sectores profesionales que están trabajando dentro del hospital y que ya tienen en su práctica estas claves de “pasar consulta y pasar planta mirando a la calle”. Es necesario reforzar esas sinergias. Es necesario conectar activos desde diferentes geografías para pensar y transformar juntos.
– Los elementos de formación pregrado son determinantes. Nuestros mayores (o menores) en puestos de responsabilidad política no van a poder pensar con orientación comunitaria si el contenido de salud pública que tienen en sus cabezas se limita a vacunología o enfermedades infecto-contagiosas o estudios de cohortes.
– Los espacios de transformación no están siendo solamente los institucionales o habituales de nuestros puestos de trabajo (si tenemos puestos de trabajo). Las labores de abogacía a veces tenemos que ejercerlas en espacios diferentes (pienso en los espacios de resistencia de Vicky y en la complementariedad de esos espacios de resistencia más informales con los necesarios espacios de transformación más institucional: la calle, los grupos complementarios vs los despachos y la administración pero también los blogs o las redes vs las publicaciones oficiales o académicas)
– Ciertas cosas que están pasando a nuestro alrededor en eso de “la comunitaria” en los últimos años, están siendo muy importantes (pienso en lo que va a pasar en el PACAP en unos días, en lo que pasó en la Escuela de Salud Pública de Menorca), en los pasos que algunas instituciones (macro), estructuras directivas de área sanitaria (meso) o equipos y barrios (micro) están dando.
– Es posible reorientarnos con más globalidad hacia otros modelos con las que ya soñamos y se trabaja desde hace años. Pero es fundamental hacerlo juntxs. Más importante que hacer cosas nuevas es pensar con quién y cómo voy a hacer esas cosas nuevas (estoy pensando tanto en el trabajo local como en la organización de actividades formativas estatales para el próximo año). El éxito no será en hacer dos mil cosas más sino en hacer dos o tres pero sumando esfuerzos y alianzas.

Vía https://es.pinterest.com/pin/344384702734974193/ (No he encontrado referencias para la foto)
Vía https://es.pinterest.com/pin/344384702734974193/  Thurston Hopkins

 

 

2 comentarios en “Activos, salud comunitaria y prescripción social: que los árboles no nos impidan ver los bosques

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s