Diario de un procrastinador: la deriva


“No figura en ningún mapa; es lo que siempre pasa con los lugares de verdad”
Queequeg, el nativo amigo de Ismael en Moby Dick citado por Alastair Bonnett en el prólogo de Fuera del Mapa

“Vivo al final de un pasillo de cinco minutos y medio”
La casa de las hojas. Mark Z. Danielewski

Itinerarios de autoaprendizaje. Comienzo con la misma reflexión que hice en una entrada antigua de hace siete años. Enrique Gavilán preguntaba en aquel entonces, en MEDFAM, acerca de la pertinencia del texto sobre la imagen en la formación, y del texto impreso sobre el texto digital. En aquel momento, le contestaba hablándole de las ventajas que tiene el “hipervínculo”;  de cómo ya utilizábamos el hipervínculo aún cuando no existían urls y todo estaba en analógico (ponía un ejemplo personal muy emocionante sobre CortázarRayuela y París)  y cómo personalmente me gusta mucho linkear y abrir ventanas y pestañas (abrir ventanas y pestañas tiene su poesía). Siete años después, la idea es hoy la misma: tras la lectura de algo, la mente del procrastinador comienza a hacer una trayectoria de links que se van abriendo y donde se van anotando -con más o menos profundidad- lo que se aprende en esa deriva de lecturas. Un itinerario del autoaprendizaje. Visualmente la idea es que, al final, no es sólo la lectura de “un” artículo o un libro,  es algo así como una ramificación que se va abriendo y va conectando diferentes elementos.
En el ejemplo de hace siete años la deriva era fundamentalmente digital. En este ejemplo de hoy es mixta y comienza con un texto impreso (la vista cansada prefiere volver a los conocidos pliegues del papel). Veamos:

Comienza esta deriva procrastinadora enfrentándome a un libro que me acaba de regalar Natalia Alvarez (a quien le debo encarecidamente la lectura de varios libros magistrales que saldrán en esta deriva). Alastair Bonnet, geógrafo y autor de Fuera del Mapa, escribe un prólogo magistral, del que tiene pinta de que va a ser un libro muy especial, donde declara varios elementos que aprendo y aprehendo: (1) la poca importancia intelectual que actualmente tiene la reflexión sobre “el lugar” (y la utilización de un término más neutro que son los “espacios” – y aquí engancho con algo que creo Sonia López siempre me decía cuando revisábamos la guía de salud comunitaria y yo utilizaba mucho la palabra “espacios”) (2) Para Bonnet se ha iniciado una severa demolición de lugares individuales y únicos por lugares (espacios) insulsos y homogéneos (y pienso en que la puerta del baño de esa cadena de hamburguesas siempre está hacia la derecha si miras de frente el mostrador da igual que estés en Andalucía o en Cantabria) (3) Hemos olvidado que somos una especie que construye lugares y los ama y en este sentido menciona el término “Topofilia” o amor a los lugares (citando a otro géografo que es Yi-Fu-Tuan) (automáticamente añado a mi CV la etiqueta de Topófilo) (4) la fantástica cita de Moby Dick que anoté arriba (y 5) la psicogeografía que practicó el autor en los años 90. Fuera del Mapa es un catálogo de lugares que provocan y desorientan (en sus propias palabras). Es un atlas extraño que clasifica unos 48 lugares en estas categorías: espacios perdidos, geografías ocultas, tierras de nadie, ciudades muertas, espacios de excepción, enclaves y naciones secesionistas, islas flotantes y lugares efímeros.

El primer término que me llama mucho la atención es lo de la “Psicogeografía“. Linkeo. Al parecer, es una forma de explorar (o entender) lugares de forma peculiar, a saber: Alaistair describe experimentos de exploración de determinados lugares geográficos pero utilizando mapas de otros lugares. La primera definición que encuentro del término (del que no recuerdo haber oído hablar antes) es muy atractiva para todos los que amamos los mapas: los efectos y las formas del ambiente geográfico en las emociones y el comportamiento de las personas. Pienso automáticamente en muchas cosas (supongo que los aprendizajes significativos son algo así como esto de montar piezas de los puzzles, que uno tiene desordenados en el macizo craneal). La primera conexión que hago es con el libro que acabo de leer hace unos días y que me ha dejado con vértigo y acúfenos aún: “La casa de las hojas” de Mark Z. Danielewski. Empero la conexión mental tiene trampa al ser La casa de las hojas un libro enciclopédico y  casi todo poder relacionarse de alguna forma con él. La Topofilia rebosa la novela y la casa de Will Navidson y Karen Green, aunque mientras Bonnet habla de Topofilia, La casa de las hojas tiene mucho que ver más con cierta Topofobia o quizás cierta Topofilia distópica (no destriparé para nada el argumento de este otro libro). [Trato de no ramificarme, porque daría para perderse varias vidas leyendo a partir de aquí: algunas primeras conexiones de La Casa de las hojas vienen con Perec y sus listados y enumeraciones; con Borges (mucho con Borges, desde el libro de arena hasta el aleph pero quizás sobre todo con el  There are more things del argentino y su homenaje a Lovecraft) y por supuesto con Cortázar y su “Casa tomada” y también con la idea de la ballena, la enorme ballena a la que volver siempre, de Melville o con las arquitecturas imposibles de Eschner o con las carceles de PiranesiCarceri d’Invenzione (esa sorpresa tan bella que nos llevamos al ver los grabados en la escalera de la casa mágica de Portlligat)].

Paro el síndrome emético de los pasillos que duran más de cinco minutos y medio de Danielewski y sigo con la Psicogeografía. Se trata de una propuesta del movimiento situacionista. Linkeo sobre el situacionismo: (1) Nace con la Internacional Situacionista en el 57 y se disolverá en el 72 (2) es una combinación que trata de recuperar el aspecto más político y transformador del surrealismo, incorporando planteamientos del marxismo (y concretamente del grupo Socialismo o Barbarie) (3) su principal representante es Guy Debord (4) Algunos elementos claves de transformación en el situacionismo son: la creación de situaciones, la deriva, la psicogeografía y el detournement.

Linkeo y profundizo en esa expresión tan bonita que es “creación de situaciones“. Trato de leerme el informe del propio Debord sobre la “creación de situaciones” pero tendría que pedirme dos meses sin hacer nada {Me pregunto paraquiencojones escribiría toda esta gente y no se porqué pienso en algo sobre la escritura fragmentada de Walter Benjamin [que leí/miré el otro día en no se dónde (llegando a través de toda esta deriva)] y si sería una posibilidad más académica de hablar más clarito para que todo el mundo lo entienda [aunque luego pienso lo que Pepe Murillo – un compañero que lleva años trabajando en Bolivia me dijo el otro día- me dijo sobre la necesidad de escribir más claro porque no se me entendía (algo así como “escribe más claro para que te puedan entender los amigos de acá“)]}. En fin, la “creación de situaciones”. Me quedo con la cita de wikipedia:

La vida de un hombre es un cúmulo de situaciones fortuitas, y si ninguna de ellas es similar a otra, al menos estas situaciones son, en la inmensa mayoría, tan indiferenciadas y sin brillo que dan perfectamente la impresión de similitud. El corolario de este estado de cosas es que las escasas situaciones destacables conocidas en una vida, retienen y limitan rigurosamente esta vida. Tenemos que intentar construir situaciones, es decir, ambientes colectivos, un conjunto de impresiones que determinan la calidad de un momento. Si tomamos el ejemplo simple de una reunión de un grupo de individuos durante un tiempo dado, habrá que estudiar, teniendo en cuenta los conocimientos y los medios materiales de que disponemos, la organización del lugar, la elección de los participantes y la provocación de los acontecimientos que conviene al ambiente deseado.

y linkeo y pienso si La Cabecera o el Colectivo Silesia estaban pensando en el situacionismo y la creación de situaciones cuando comenzaron sus andaduras (“ambientes colectivos, . Sonrío con la complicidad entre el situacionismo, socialismo o barbarie, salubrismo o barbarie, la teoría de las casualidades y el colectivo silesia. Todo encaja). Pienso también en la dinámica natural de los grupos y situaciones, en los solapamientos cronológicos y en qué manera la psicogeografía granadina tiene que ver con La Cabecera y la psicogeografía del lazareto de Maó tiene que ver con ejercer un nuevo momento de dinamización y resistencia (militancia dicen los de croquetas o barbarie) en la salud pública.

Sigo. Linko de nuevo con la psicogeografía y pienso automáticamente en el mapa de emociones de Mapping Manhattan de Becky Cooper. Pienso en la belleza de la idea pero me quedo rumiando en el ™ (Trade Mark) que le puso la autora al proyecto y cuánto tiene que ver esto con la apropiación neoliberal y con fines mercantilistas de lo colectivo (me falto ahora meter un par de palabros más para hacer extemporáneas e inclusivas estas subordinadas), pero sobre todo cuanto tendrá que ver con otro término situacionista que es el detournement.

Linko con detournement , concepto que habla sobre la posibilidad artística y política de tomar algún objeto creado por el capitalismo y el sistema político hegemónico y distorsionar su significado y uso original para producir un efecto crítico. En qué medida el modelo neoliberal hace una detournement a la reversa/inversa (seguro que hay un concepto para esto), es decir toma objetos creados por las personas y las comunidades para distorsionar su significado, aliviar simbolismos, limar puntas y asperezas y hacerle perder su efecto inicial crítico. Pienso esto en relación con ciertas neutralidades y buenismos de nuestras “intervenciones comunitarias”. Cuántas realmente van a la raíz crítica del problema o cuántas se quedan en el espacio intermedio de las recomendaciones y la autoayuda.

Linko (mentalmente) en este momento sobre mi tasa de hipervínculo desde la perspectiva de género. Es decir ¿a cuántos hombres y mujeres he vinculado hasta ahora en lo que va de post? La relación es espantosa. Anoto si habrá algún índice de medida sobre esto y autoevaluo rápidamente porqué me ocurre esto y como poder solucionarlo. Pienso en icebergs y en los 3/4 que no se ven, en la (in)visibilización y en varios libros anotados. Pienso en Adrastea Quiesce que yo no tenía claro si realmente se llamaba así o Porfiria, pero que en verdad se llama Marta Carmona y en su texto en AMF (#leedamasmujeres … aunque la primera vez que lo leí desde mi cerebro machirulo leí #leed damas mujeres…). Soberbio. Lo anoto y lo dejo pendiente para un más que necesario autoaprendizaje futuro: Artemisia Gentileschi, Hannah Arendt, Rosa Luxemburgo, Elena Ferrante, Melanie Klein,  Clara Peeters (tan cerca de La vista de Brueghel el Viejo y Rubens, y tan invisible a la vez), Hildegarda de Bingen… Pienso mucho como será el tasa de hipervínculos con perspectiva de género de mis hijos dentro de unos años.

Voy más rápido. Linko sobre Guy Debord y anoto el visionado de su película “La sociedad del espectáculo“.  No entiendo una mierda de francés (bueno ni de inglés y casi tampoco de castellano) y creo que me quedaré sin verla como sus manifiestos. Anoto las coincidencias y los gustos sobre los juegos que tenían Cortazar, Perec y Debord (y quizás de Bingen, Klein y Ferrante, pero de ellas apenas sé nada). Anoto otro libro – de nuevo gracias a Valdés Alvareda– que tengo justo encima de la mesa con una hermosa piedra plana mediterránea: Queria Ijeawiele (De Chimamanda Ngozi Adichie. “We should be all feminists” y con las impagables palabras y reflexiones calmadas de Carmena y Colau hace dos días). Conecto y anoto a Debord -desde la sociedad del espectáculo- con Walter Benjamin y con Black Mirror.

Linko sobre las muertes de Debord y Benjamin. Anoto el psicoanálisis de cómo me interesa saber cómo se ha muerto la gente y cómo ha nacido y la profesión de sus padres. Anoto también mi interés por la Topofilia {[Los lugares crecen y se hacen con las personas. Anoto sobre los lugares que desaparecen cuando las personas se ausentan. Y el dolor que causas ambas desapariciones físicas (la de la persona y el lugar: anoto calle Zoila, anoto calle Cuenca)] . [Anoto un proyecto mental fotográfico para recuperar uno a uno todos los objetos que aun quedan en mi antiguo hogar materno (una etnografía visual y narrativa de todos y cada uno de los objetos que hay en la casa; una obra ineficiente que ocupe todo el tiempo que me queda de vida)]}.

Linko casi finalmente ya sobre la deriva. Ese otro postulado del situacionismo. Caminar sin intuiciones previsas o sí. De forma automática y casi surrealista. Más a la izquierda del subconsciente de cómo planeamos técnicas cualitativas-mixtas para mapear los activos de un territorio. Más a la izquierda de la belleza todavía que los paseos de Jane Jacobs que tan bien le he oido contar siempre a Mariano Hernán (¿era ella también psicogeógrafa y situacionista?). Anoto por supuesto con los paseos en los que al caminar se escriben palabras de Pamuk, Auster, Cortázar (ese viaje final tan bello con Carol Dunlop y Fafner) y Rulán (la ñoarandanza de Artemio Rulán por las geografías de Gijón) .
Esto de la deriva nos puede ayudar mucho para trabajar con el tema de procesos ciudadanos para mapear lugares. Anoto la Revista Bostezo:

La práctica de la psicogeografía se ejerce principalmente a través de las derivas, paseos sin rumbo -llámenlo deambular o vagar o errar- con los que se pretende recoger las experiencias y los cambios ambientales que pueden ocurrir durante improvisados recorridos por las ciudades. Los situacionistas abogaban por perderse como forma de dejarse sorprender -de influir- por los distintos acontecimientos surgidos durante sus derivas. Era su forma de analizar el urbanismo y el espacio público de una manera transgresora, explorarlos desde sus lados ocultos, diagonales o aparentemente intrascendentes. La mayoría de las veces sus conclusiones quedaban en las barras de los bares; en las menos, anotadas en enrevesados mapitas más estéticos que concluyentes.

En un coletazo final linko, a punto de terminar el post, y anoto sobre Augé y los nolugares. Cuánta vida, creación y actividad es posible en los nolugares (para los que amamos los tránsitos y las galletas de la suerte de los bares de los aeropuertos). Cierro. Y como decía aquel, hoy terminaron las vacaciones de Sísifo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s